miércoles, 13 de mayo de 2009

EL ABORTO TERAPEUTICO Y LA BIOETICA



Inicialmente se denominó Aborto Terapéutico a aquel tipo de aborto que se procuraba por razones médicas en la cual existía un riesgo vital de la vida de la madre a causa de la vida del hijo.
Hoy se extiende a cualquiera dolencia, o riesgo de dolencia, o con el fin de obtener la cura de una determinada enfermedad de la madre, respondiendo así a la definición de saluid dada por la Organización Mundial de la Salud, OMS.Desde un punto de vista médico, el problema está centrado cuando el médico se vé obligado a tomar una decisión en el sentido de realizar o no una intervención cuyo objetivo es terminar con la vida del nacido. Es decir, practicar un aborto como "terapia" para proteger la salud o la vida de la madre. Aquí hay cuestiones de valor que entran en profundo conflicto, por ejemplo: ¿Está dentro de los fines y valores de la Medicina contemplar acciones que atenten en forma directa contra la vida del embrión o feto?. ¿Puede ser llamado "terapéutico" este tipo de actos?.


Éstos y otros son múltiples conflictos que suscita el problema del aborto terapéutico y y que en un debate biosocial es necesario evidenciar y mostrar.


Como ya lo expresamos, es indispensable clarificar aquello que se entiende por lo "terapéutico". Un aspecto a considerar es que se define terapéutico en razón de enfermedad, es decir, es toda acción o procedimiento médico que utiliza un determinado tratamiento en razón de enfermedad. El acto de buscar curar, o sanar, es lo más propio a lo terapéutico y, por lo tanto parece contradictorio atribuirle al aborto una dimensión terapéutica ya que éste es un acto que termina con la vida del hijo.


En síntesis, el mal llamado "aborto terapéutico" es inadecuado porque atenta directamente contra la vida del paciente más indefenso y desvalido. Además, los casos de embarazos con situaciones de riesgo vital son muy escasos y, por lo tanto, no se justifica dicha norma, ni menos como una práctica médica.


La búsqueda de un buen fin, como lo es salvar la vida de la madre, no puede hacerse a partir de un medio ilícito como la muerte del embrión o feto directamente, porque tal acto es completamente ilícito e incorrecto. Por tanto, es deber del médico sostener tanto la vida de la madre como la del niño, y proporcionar todos los medios terapéuticos para que ambos se salven.

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