viernes, 17 de julio de 2009

VEAMOS UNAS PREDICACIONES DEL PROGRAMA RADIAL


LLAMADO A LA VOCACION DE SERVICIO






QUIENES SOMOS

Actualmente este ministerio lo integra solamente el hermano Pedro Jaramillo como Administrador y director

El ministerio mismo se encuentra abocado a la obtención de recursos humanos y técnicos, por lo que, si usted desea integrarse al mismo en lo uno o lo otro, paso a detallarle nuestros proyectos y necesidades técnicas y de aporte humano.

NUESTRO PROPOSITO

Pretendemos ser un Ministerio multipropósito, de allí el nombre de "Ministerios Renacer" en plural, el cual está proyectado como un Multiministerio que contenga a otros:

MINISTERIOS RENACER, desde el cual se administrarán y canalizarán los ministerios que lo componen para velar por su correcto funcionamiento de acuerdo a los parámetros proyectados por el mismo ministerio. Ministerios Renacer y aquellos que lo componen son administrados directamente por el hermano Pedro Elidio Jaramillo Carreño (Elidio), miembro en Plena Comunión de la Iglesia de Dios Pentecostal con asiento en la ciudad de Iquique. Chile.

Para estar en contacto más permanente con el hermano Pedro, puede usted ubicarlo en facebook por el nombre: Pedro Elidio Jaramillo Carreño.

EMED, el ministerio por excelencia de los Maestros de Escuela Dominical. Consiste en recursos y material para la implementación de clases por medio de Descarga gratuita en la Web para su impresión por los usuarios finales, los Maestros y Maestras de las diversas Escuelas Dominicales que quieran beneficiarse de este recurso, previa promoción del ministerio y sitio específico en la red.Desde aquí también se implementarán y administrarán los Cursos, Talleres y Seminarios para Maestros de la Escuela Dominical a dictar en el futuro cercano, que hoy están en etapa de desarrollo.

Por el momento, le invitamos a obtener recursos del sitio Horizonte Internacional donde encontrará clases basadas en el Nuevo Testamento, como también en el Antiguo Testamento para los niños, y aunque constan de varias hojas por alumno, son muy útiles.

GRAFICOS EVANGELICOS es el cauce por donde saldrán a la luz los temas gráficos diseñados por este ministerio, algunos de los cuales ya están publicados en la web en formato de Salvapantallas cristianos, faltando por publicar un sitio que contenga imágenes cristianas de variada índole listas para su descarga gratuita en línea, calendarios, etc. También se implementarán tutoriales paso a paso para el manejo de la herramienta de diseño gráfico "The Gimp", el cual se puede descargar para uso GRATUITO desde la red.

DORCAS EN LINEA es el proyecto para la mujer cristiana cuya temática estaba contenida en una de las comunidades de grupos msn (http://groups.msn.com/dorcasenlinea), las cuales quedaron obsoletas por decisión de Microsoft, y que ahora está en proyecto para ser implementada como sitio web y Blog interactivo al mismo tiempo.

PEKE CRISTIANO, proyecto por desarrollar aún, por falta de personal, ayuda y aportes, dedicado a la entretención sana de los niños que acceden a la web, se complementará asimismo con un sitio web con descargas de recursos gratuitos.

PIEDRA ANGULAR, proyecto dedicado a la promoción, arreglos musicales, grabación, de música cristiana inédita en beneficio de los fondos necesarios para la subsistencia de Ministerios Renacer, y para los ministerios que lo componen, recibiendo a cambio aportes voluntarios para el Ministerio.

CAMINO AL RAPTO, dedicado a la publicación para la opinión pública cristiano evangélica de las diversas estrategias implementadas a oscuras por aquellos líderes y músicos que están emprendiendo la tarea de empujar a la Iglesia al Ecumenismo por medio de corrientes o movimientos de teologías modernas, o simplemente de teologías encubiertas tras la música y sus exponentes, para apartar a la Iglesia de su vocación santa.

DIAS DEL FIN, ministerio dedicado a la expòsición y enseñanza de los diversos métodos tecnológicos implementados para el advenimiento del Anticristo, así como el desarrollo actual del "Proyecto Microchip" o "Marca de la Bestia", como del "Grupo Bilderberg", organización dedicada a la masonería que busca el dominio mundial tras oscuras maquinaciones y estrategias de altos personeros políticos de los distintos países que lo componen.

TALLER CRISTIANO, desde el cual se administrarán los contenidos para el Diseño Web, y desde el que se expondrán los sitios creados por este ministerio en la red. También desde aquí se administrarán la dictación de Talleres, Cursos o Seminarios del Ministerio, como asimismo se pretende crear tutoriales de Diseño web, con plantillas para descarga gratuita.

BUSCAMOS PERSONAL CRISTIANO

En base a las necesidades de este ministerio, deseamos hacer hincapié en que nadie puede realizar grandes cosas de manera solitaria, por lo que adolecemos de personal competente.

Los requisitos son:

Contar con la aprobación del pastor de su congregación,

responder a una encuesta personal en forma presencial, o por videoconferencia, y

firmar el "Contrato por servicios sin honorarios" de este ministerio.

Estar dispuesto a renunciar a todo derecho de propiedad por sus aportes y servicios voluntarios, sean éstos de índole material, económica e intelectual, sobre su persona, en beneficio de Ministerios renacer, y éste, en beneficio de la comunidad evangélico pentecostal o cristiano evangélica en general.

Estar dispuesto a trabajar de manera desinteresada y gratuita, sin esperar más beneficio que el reconocimiento por su labor por medio del staff de este mismo Ministerio.

No profesar creencias ecuménicas, ni teologías como los movimientos g-12, avivamiento de la risa, del vino nuevo, u otras, ni de ninguna secta o religión contraria a las Sagradas Escrituras. Ni utilizar este ministerio como plataforma para hacer apología de creencias contrarias a la Biblia.

Profesar por medio de este Ministerio nada más que la Regla de Fé del mismo, y los Estatutos y Reglamentos de la Iglesia de Dios Pentecostal, (o la suya propia, si es afín a este ministerio cristiano), a la cual este está suscrito.

Estar dispuesto a viajar comprometidamente con la Obra de Dios, a cualquier localidad o congregación, a realizar labores encomendadas por este ministerio con cargo de su propio costo (si fuera necesario), y tiempo, sin esperar nada a cambio de ello, y solamente por amor y servicio a Dios.

CAMPOS VOCACIONALES DE SERVICIO PUBLICO

Si usted considera que puede hacerlo, le indicamos los campos en que buscamos personas que se integren a nuestro Ministerio.

Reporteros: Proveedores de noticias de que afecten al mundo cristiano evangélico en todas sus esferas. Requisitos: Dominio de lenguaje y síntesis, cámara fotográfica digital.

Articulistas: Cristianos con sólidos conocimientos de la Palabra de Dios, y que posean una membresía acreditada en sus congregaciones de al menos tres años.Requisitos: Dominio del lenguaje y síntesis, dominio de la Palabra de Dios, cámara fotográfica digital.

Músicos: Que posean sólidos conocimientos en arreglos musicales por medio de Software computacional (Adobe Audition, o similar), para grabar alabanzas inéditas de este ministerio. Requisitos: Dominio de instrumentos musicales, manejo de software de edición musical. Hay mucho material inédito para realizar algún trabajo.

Dibujantes: Para ilustraciones de lecciones de Escuela Dominical por medio de imágenes en formato blanco y negro para colorear. Requisitos: Dominio manual del dibujo artístico, manejo de software de dibujo (no indispensable), y, obviamente, conocimiento bíblico, para manejarse con escenas bíblicas a representar gráficamente..

Diseño Web Multimedia: Buscamos diseñadores web para entregar un servicio gratuito a nuestros hermanos en la fé, si no posees los conocimientos, podemos dártelos por medio de Talleres implemantados por este ministerio, tanto para el Diseño de sitios web, como para la administración de Blogs dedicados a la difusión de actividades de las congregaciones u organizaciones cristianas. Requisitos: Manejo de internet y Office.

Promotores: Cristianos dispuestos a promover los recursos de este ministerio, previa preparación por parte del mismo. Requisitos: Manejo de internet y Office.

APORTES VOLUNTARIOS: IMPLEMENTACION NECESARIA

Si bien este ministerio cuenta con algunos recursos básicos, éstos son escasos y, como todo recurso tecnológico, tiende a deteriorarse y caer en desfase al pasar el tiempo, por lo que rogamos su aporte a este ministerio especialmente con algún equipo si es que usted o su empresa estén renovando su tecnología.

Si usted desea aportar con alguna ofrenda voluntaria en dinero a este ministerio, le rogamos contactarse al celular: 09 - 77713141, o al 09 - 79004648 para facilitarle los datos de nuestra cuenta habilitada para depósitos.

NO TODO ES PEDIR SOLAMENTE

Paralelo a nuestras necesidades, ofrecemos la opción de dictar clases personales o grupales a domicilio (un pc por alumno necesario), a cambio de una ofrenda de amor.

También, para quienes cooperen con nuestro ministerio de cualquiera de las formas antes señaladas, tenemos el servicio gratuito de diseño de gráficos de utilidad personalizados (para personas particulares, empresas e iglesias evangélicas), como: Tarjetas de presentación, postales personalizadas, certificados personalizados para eventos, presentaciones en Powerpoint personalizadas, fondos de pantalla personalizados, y otros trabajos personalizados según necesidad, disponibles por su apoyo a este ministerio.

Esto para las Iglesias, organizaciones o particulares cristianos exclusivamente, o a cambio de algún material técnico o aporte voluntario en dinero.

Las clases que implementamos son:

TICs, Tecnologías de la información, que contienen clases de:
Introducción a la internet, nociones de hardware y software, navegación, trámites on line; Documentos de texto (Word), Hojas de cálculo (Excell), Presentaciones (Powerpoint), Publisher (tarjetería y folletería en general).

CURSOS A EMPRESAS Y PARTICULARES

Nuestra tarifa por dictación de cursos a domicilio es de $ 5.000 la hora (más impuestos), con un mínimo de dos horas diarias por alumno.

En el caso de clases grupales es a convenir por el número de integrantes que no deben superar las 7 personas por un asunto de efectividad en el aprendizaje.

Los cursos a dictar son:

Introducción a la internet, nociones de hardware y software, navegación y trámites online.

Officce: Word, Excell, Powerpoint, Publisher, Access (Bases de datos).

Diseño Web I: Html y tablas.

Diseño Web II: Xhtml, Hojas de estilo

Diseño Web III: Publicación, gestión y administración de sitios web

Edición de Blogs (Blogger), a nivel de usuarios.

Edición de Blogs (Blogger), a nivel de Administradores.

Introducción a la edición gráfica con The Gimp

La mayor parte de los cursos son dictados por el hermano Pedro Jaramillo (Elidio).

Correo de contacto:
Messenger:

Sitio web: www.ministren.cl (En construcción...)

El síndrome del yo-yo





SERIE LOS ATAJOS HACIA EL CIELO


Tema: El síndrome del yo-yo


“…¿ No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? Daniel 4:30”


La actitud competitiva del postmodernismo ensalza las individualidades y capacidades humanas a nivel de símbolos e íconos del humanismo que está arraigado en el pensamiento postmoderno por medio de la filosofía humanista contemporánea.


Sabemos que el humanismo es una filosofía de pensamiento y conducta que ensalza al hombre por el hombre, y no toma en consideración a Dios ni su Obra.


Es así como se han levantado en el mundo hombres arrogantes, orgullosos de sus capacidades, educación, posición social, y del “poder” que éstas confieren en la sociedad. Al hablar de sí mismos, se cuidan siempre de autodestacar su presencia y habilidades por sobre los demás, con el propósito de ser reconocidos públicamente y, de ser posible, ser el centro de atención en toda ocasión.


Pareciera ser, a primera vista, que esta es una muestra más de las costumbres del mundo, pero lamentablemente no es así. En muchas ocasiones este tipo de actitudes se manifiesta en los cristianos que dicen llamarse hijos de Dios, pero que, al final de cuentas, no son más que exquisitos hijos del mundo y, tal como lo señalan las Sagradas Escrituras:“ No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:15-17”


En ocasiones, estos cristianos han comenzado con una humildad sincera pero, al transcurrir el tiempo, se ha ido arraigando en sus corazones la sobrevaloración de sus propias capacidades, de sus hechos, de sus acciones y cargos, generando en sus corazones una mutación desde el ámbito espiritual hacia lo netamente terrenal y egocéntrico. Es entonces cuando el mundo y las cosas que están en el mundo forman parte de su vida, y no Cristo. Nada funciona sin ellos. Nadie sabe como ellos. No hay nadie tan especial y preparado como ellos.


El amor filial ya no funciona como tal, y actúan paternalmente sobre los demás, aún con otros cristianos más ancianos que ellos mismos. Aparentan ser una especie de patriarcas o jueces que evalúan a los demás, considerándose de este modo superiores a otros en su propia opinión.
Cuando se habla de logros y otras cosas, son ellos quienes dieron la idea, son ellos quienes le dijeron a tercera persona cómo hacerlo, son ellos quienes lo hicieron más perfecto, son ellos quienes tienen el testimonio de haber sido “el más malo” antes de conocer a Cristo, o se ufanan de que su testimonio es el más genuino y espiritual (¿ habrán conocido al Señor alguna vez…?), cuando se habla de conocimientos, ellos son los que saben más, cuando de sabiduría, ellos son los más capacitados. Yo primero, yo segundo, yo tercero…,en fin, ¡Uuuufff…!, hay una larga de lista de los “yo…, yo…, yo…, yo…”


Me pregunto, ¿ habrán varias “yoyas” también…?


Alguien dirá, pero yo no hablo de mí mismo de esa manera, a lo cual diremos que para ser cristiano no solamente hay que aparentarlo, sino que hay que serlo con nuestras actitudes y forma de ser. A veces nuestra conducta habla más que nuestra boca. No seamos “agrandados”, en otras palabras, mejor seamos como niños.


En fin, termino este artículo poniendo un retrato mío para que puedan ver que yo soy el más bonito, y esto lo digo humildemente…, ¡es que soy tan humiiiilde…!



La confianza en las obras



SERIE. LOS ATAJOS HACIA EL CIELO


Tema: La confianza en las obras


Es curioso encontrar personas que, profesando ser evangélicos, actúan como católicos practicantes en su manera de vivir el cristianismo, refiriéndonos con ello al hecho de depositar su confianza en sus propios méritos, en desmedro de los méritos únicos e imperecederos de nuestro Señor Jesucristo. Y lo hacen pretendiendo haber logrado dichos méritos propios en base a obras o acciones realizadas por ellos mismos.


Aún en la práctica de la oración vemos reflejada esta manera o filosofía de pensamiento tan extraña a la Palabra de Dios, cuando oímos a hermanos que reclaman a Dios “cosas” a cambio de “algo” que ellos pueden realizar o que han realizado ya con la intención de ser oídos y respondidos por Dios.


¿ No será esta “la versión evangélica” de las “mandas”…?


A veces nos olvidamos que, sea lo que fuere lo que hayamos realizado, la Palabra de Dios nos apunta al corazón con lo siguiente: “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos. Lucas 17:10”
Esta porción de la Escritura mata de raíz cualquier intento de apelar a “cosas” o “acciones” realizadas como caballito de batalla para obtener algo a cambio.


También, cuando escuchamos a pretendidos hermanos decir: “yo hice esto o aquello…”, deducimos que indirectamente se aferran a que les reconozcan sus propios méritos, ignorando que la Palabra de Dios nos condena al respecto, diciendo: “Alábete el extraño, y no tu propia boca; el ajeno, y no los labios tuyos. Proverbios 27:2”


Esto es como el que lleva el regalo a un festejado y después se pone a decir a todo el mundo lo que hizo, dando detalles del obsequio, su valor, y otras señales para que todo el mundo se entere. ¿ Acaso no le sobrarán deseos al festejado de ir a tirarle el dichoso “regalito” al amigo por la cabeza…?


Por otro lado, Dios , cuando da algo, dice la Escritura: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Santiago 1:5”


Esto nos enseña dos cosas:


  1. Primero, Dios nos otorga las capacidades en forma abundante, de modo de hacer o realizar algo de lo cual antes no éramos capaces, por lo tanto, los méritos son exclusivamente suyos, y no nuestros.

  2. Segundo, Él no es igual a nosotros, no anda por ahí reprochándonos el habernos provisto de las capacidades creativas propias de Su naturaleza, por el contrario, es nuestro deber el reconocerle a Él como el autor de toda Gracia y Sabiduría en nosotros.


De modo que, ante tan contundentes palabras, ya no nos queda por alegar mérito alguno de nuestra parte.


El tomar referencia a las cosas que realizamos, sean éstas ganar almas (Gran Comisión), enseñar, pastorear, aconsejar, redargüir, o cualquier otra cosa con el fin de representar ante Dios o los hombres algún mérito o capacidad de nuestra parte, no hace más que hablar mal de nuestra fé, de nuestra doctrina, y de nuestra calidad de cristianos.


Exceptuamos, lógicamente, de este concepto al cristiano cuando seriamente debe dar cuenta ante sus superiores, o ante terceros, o ante la congregación de hechos puntuales que se le hayan encomendado y que deban ser conocidos para Glorificar a Dios por medio de ellos, o para ver el desarrollo de la marcha de la Obra del Señor. (No la nuestra…)


Existe un solo lugar y ocasión donde los méritos de cada creyente, si realmente los hubiere, serán reconocidos, o reprendida la falta de éstos. “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 2 Corintios 5:10”


Obviamente este juicio a los miembros de Cristo, no se basará en el testimonio de nuestra propia lengua, sino en el testimonio de Aquel que nos conoce de verdad: “…y todas las Iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón, y os daré a cada uno según vuestras obras. Apocalipsis 2:23”

Diferencias entre la Ley y la gracia



SERIE LOS ATAJOS HACIA EL CIELO

Tema: ¿ En qué creo yo realmente…?

Si es que se pudiera hablar de “orgullo”, sin caer en el mismo (lo cual es medio difícil, sino imposible), pues es una manifestación de la carne, podría decirse que los protestantes y evangélicos se “enorgullecen”, por así decirlo, de profesar su fé en Jesús de manera fiel y piadosa.

Sin embargo, una de las cosas en las cuales miró Lutero fué la Palabra de Dios para usarla como base testimonial de nuestra fé. La misma Biblia señala: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento… Oseas 4:6a.”

En el Antiguo Testamento vemos que varios reyes se esforzaron, y muchos sacerdotes con ellos, de hacer extensivo el conocimiento de la Ley a través de su lectura y exhortación, “Y leían en el libro de la Ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura. Nehemías 8:8”, para prevenir al pueblo de pecar contra Dios y, a la vez, para que tuviesen clara su creencia religiosa y así diferenciarse de las naciones de alrededor, y así no enemistarse con Dios por falta de conocimiento de Él..

Hoy en día, en cambio, mucho pueblo cristiano está transversalmente influído de un pragmatismo religioso, o sea, una rara mezcla de creencias de todo tipo y credo, a las cuales se aferran, las que, en su gran mayoría, distan mucho de ser apoyadas por la Palabra de Dios.

Algunas “joyitas” para muestra:

“…dice el Señor, ayúdate, que yo te ayudaré”; la cual es una afirmación inexistente en la Biblia y, además, de tendencia cristiano-humanista, si es que pudiera afirmarse una filosofía de este tipo, pues sabemos que el humanismo y el cristianismo se oponen entre sí absoluta y totalmente. No se puede ser cristiano y humanista a la vez. Pareciera extraño, pero es una afirmación que he oído de labios de muchos predicadores de la Palabra de Dios.

“…la muerte es solo un sueño profundo…”, ¿de qué estamos hablando…?. Otra frase para el bronce de enseñadores de la Palabra de Dios. Como si la parábola del rico y Lázaro no estuviera testificando ante nuestras narices que la vida más allá de la muerte es tan real como en ésta.

El reprender “espíritus” de resfríos, o de sueño (producto del cansancio natural), o manifestar que los niños que lloran en la Iglesia están poco menos que poseídos por demonios,

O, que el adulterio es otro “espíritu”. O sea, si caigo en adulterio no tengo responsabilidad alguna por ello, debo echarle la culpa a un “espíritu” atormentador…, ¡Pobre de mí…!

Es que resulta que “el pueblo del Libro”, ya no es tal.

Hoy en día la Palabra de Dios solamente se lee en la congregación cuando se vá a exhortar una porción bíblica como predicación. O bien como una Palabra de “orientación”, abriendo de sopetón la Biblia y poniendo dos dedos separados sobre el texto frente a nosotros, entre cuyo espacio leeré “lo que me tiene Dios para hoy”. Más cómodo resulta comprarse un “pancito de vida”, así les convidamos a los visitantes no solamente una porción bíblica, sino la misma costumbre, una especie de “mejoral”. Curioso parecido con la lectura del horóscopo por parte de sus seguidores, ¿no le parece…?


Dejo en claro que no quiero decir que un "Pan de vida" es inútil, sino la costumbre de acudir a éste en lugar de la Palabra de Dios. Ni que escoger un texto bíblico por fé sea malo, pues en fé lo podemos hacer..., pero no a cada rato como una rutina.

Es que lo que está en boga hoy en día es “oír”. Bien lo dijo el Señor en Su Palabra: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias. 2 Timoteo 4:3”

Hacia el año 1985, estando recién comenzado mi caminar en el evangelio en el local de Taltal de la Iglesia de Dios Pentecostal de Chañaral, escuché el siguiente testimonio de un hermano más anciano:

“Llegó esa mañana el pastor a orar y, sin querer oyó a un hermanito pedir a Dios de una manera muy curiosa y preocupante para él.
- …Y, Señor…,- decía a viva voz el hermanito ante el altar de rodillas, - te ruego que le des una gran porción de concupiscencia a mi pastor…
El pastor aquel, espantado, espera al final de la oración para conversar con el hermanito…
- Hermano,- le manifiesta el adolorido pastor, - ¿acaso le he ofendido en algo para que usted me aborrezca de esa manera…?
- ¿De qué está hablando, mi amado pastor, - le responde acongojado y sorprendido el hermanito, - cómo puede pensar usted eso de mí…?
- Es que usted está pidiendo a Dios que me dé concupiscencia, pues mi hermano, ¿o acaso no sabe lo que significa lo que está pidiendo?.- le señala el pastor aquel.
- Bueno, es que escuché el otro día al hermano tal nombrar esta palabra y como la encontré tan bonita, no creí que fuera algo malo, mi pastor…-

Bueno, después de recibir la corrección acerca de la palabrita en cuestión, el hermanito quedó claro con su significado desde ese día en adelante.”

El afán por solamente “oír” de hoy en día, en desmedro de la lectura y estudio de la Palabra de Dios. Y esto no solo se aplica a escuchar y prestar atención a tonteras (se está notando demasiado la influencia totalmente negativa de la televisión en muchas vidas), sino también a la música “pseudocristiana”, que nos venden envasadas como rap, reggaetón, rock, cumbias, y de un cuanto hay con apellido de “cristiano”, cuyo contenido textual y cantado no dice nada de nada que edifique, sino solo emocionalismo vacío y barato, y a veces de frentón ni eso sino solo vanidades, que apela al llanto sentimental, o a escuchar historias burdas, pero no a un espíritu de contricción, de arrepentimiento, de meditación o edificación, y menos de devoción a Dios.

También se aplica esto a prestar atención a las fábulas de “contadores de sueños”, que deambulan por las Iglesias con guiones dignos de los directores de cine de Holliwood, que, al solo oído de la palabra “oración” se sienten ofendidos.

Está en boga, asimismo, el escuchar a grandes prohombres con lisonjeros títulos de “apóstoles”, evangelistas internacionales, y cuantos nombres a los que se aferran como a títulos de nobleza.

O el leer a “grandes pensadores” cristianos que, gracias a la imprenta (¡Oh. Guttemberg!), han desarrollado libros con títulos “tan cristianos y/o bíblicos”, pero cuyos contenidos son meramente fábulas con ideas sectarias, humanistas, nuevaeristas, esotéricas y ecuménicas disfrazadas sutilmente de “cristianos”. Por supuesto con cero respaldo de Dios, sino solo son manipulaciones humanas, llenas de conocimiento, ideas, y pensamiento particular de quien se le ocurrió escribir el librito aquel.

Fruto de ello, hoy en día tenemos a muchos “cristianos” que siguen a hombres, influenciados de filosofías humanas y vanidades, y que desconocen por completo a Dios, su Obra y su Palabra. Menos aún conocerán a Jesucristo, pues para ellos no será más que una vana referencia de labios para afuera.


¿ Qué podemos esperar de ellos…?

¿ Nos quedaremos tranquilos mientras estos “iluminados” se toman nuestros púlpitos para predicar sus vanidades…?

Diferencias entre la letra y el espíritu.

Refiriéndose al conocimiento de la Palabra de Dios, Jesús dijo: “El espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63”

Por tanto, tomemos en serio la lectura bíblica, hermanos. La Biblia no muerde. Ello, acompañado de sincera contricción y humillación a Dios para no envanecerse. Porque debe considerar también que sin conocimiento de Dios, usted errará, pues solo Su Palabra es espíritu y vida.

En conclusión, no tema a escudriñar la Palabra de Dios, es un mandato del Señor: “Escudriñad las Escrituras; Porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:39”


Ellas “mandan” escudriñar, pues no es un ruego, sino un mandato, no es una opción, sino una orden: “Escudriñad”.

Algunos pregonan por allí que la mucha letra mata…, en referencia a: “El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. 2 Corintios 3:6”.

Si bien el contexto del citado versículo bíblico hace referencia a la letra en el sentido de “un conocimiento solo mental y ceremonial” (como solían hacerlo los escribas y los fariseos), pero no práctico o devocional, haciendo una clara diferencia entre ello y “el espíritu” al cual hace referencia clarísima en: “El espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6:63”

Debemos tener claro que la verdadera espiritualidad no se vive de forma casi esotérica, basada en visiones, sueños y éxtasis, como lo hace el ecumenismo actual, sino que en tener vida por y en la Palabra de Dios, lo que nos llevará a la oración contestada por Dios, al bautismo en el Espíritu Santo, a la santidad, a la comunión con Cristo.

Entretanto, lo que hoy se vé es que:

- muchos ya no creen, sino solamente “sienten”…
- otros, ya no leen, sino “escuchan”…
- gran número ya no oran, repiten fórmulas memorizadas, letanías tipo rezos hindúes…
- hay varios que creen hasta en ovnis, pues sueñan harto producto de comer mucho antes de dormir (así solo se convertirán ellos en “OGNIs”, es decir, “objeto gordo no identificado).

¿En qué creo yo, realmente…?

GIF PARA EVANGELIZAR

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miércoles, 15 de julio de 2009

LA PROBIDAD CRISTIANA



LA PROBIDAD Y LA ACTITUD NECESARIA PARA ENFRENTAR LA CORRUPCION.

Noticias corren de aquí pàra allá acerca de la corrupción en diferentes lugares. La mayoría de ellas las endilgamos al poder político, y, por ello, las creemos alejadas y ajenas a nosotros. Sin embargo, la Palabra de Dios nos advierte mucho más de lo que creemos acerca de ello. Palabras de alcances tales como: Cohecho, prevaricación, impiedad, indolencia, tibieza, necedad, negligencia, y otras muchas, van generalmente rodeadas con un halo de corrupción ética y moral de los creyentes ante Dios y el prójimo.Tal vez más de alguno de nosotros se haya visto reprendido en incontables ocasiones por el espíritu de Dios ante tales actitudes salidas de nuestros propios corazones. No es de extrañarse esto, pues, si somos honestos con nosotros mismos hemos de saber de nuestra condición humana pecaminosa. No es ajeno a nosotros, los cristianos, que es sólo por los méritos de la Preciosa Sangre de Cristo que somos contados como justos, sin serlo.
Es de una tremenda inmadurez cristiana pretender "ser" santo, sin serlo. Ni "ser contado" por justo, sin tener conciencia de que no lo somos en realidad.Estas cosas son atributos de nuestro Señor Jesucristo que son atribuídos, a su vez por Él mism o, a todo aquel que le recibe como su Señor y Salvador, siendo así literalmente "limpiado" de sus pasados pecados, pero que, a la vez, debe cuidarse de no volver a caer en ellos nuevamente en su diario andar, lo cual es muy fácil de que acontezca si nos dejamos engañar por nuestro propio corazón pecaminoso.La herramienta para que esto no suceda es "permanecer en Él", para que "Él permanezca en nosotros".
Cada vez que el hombre se vá desentendiendo del Señor y de su voz, y se deja guiar por su propio corazón envanecido su vida desciende a la corrupción más baja poco a poco. El que no mentía, comienza a decir "mentirillas blancas e inocentes", el que no robaba, comienza a callar cuando le dan vuelto demás por error en el almacén (...y, lo peor, lo atribuye a una bendición de Dios...), el que debe dar testimonio, favorece a algún cercano por diversas razones (por amistad, por conveniencia, por cercanía parental, a cambio de algún favor...), y cuántas otras cosas del diario vivir que el día de mañana darán testimonio contra nuestras vidas si no son corregidas a tiempo.Si somos conscientes de todo esto, veremos que la corrupción no está solamente adscrita al mundo político, sino que está más cercana a nosotros y a nuestro diario vivir de lo que realmente nos damos cuenta. Cada vez que intentamos, por lo tanto, de juzgar a una persona ajena, debemos aplicar la norma de "el juzgar a los demás", Mateo 7:1-5, tal vez nos llevemos una ingrata sorpresa con nosotros mismos, lo que, a su vez, puede resultar en una oportunidad de restauración y edificación para nuestras propias vidas
© Ministerios Renacer

LA LASCIVIA Y SUS SINTOMAS



LA DROGA DE LA LASCIVA PORNOGRAFIA


Hay quienes aceptan llamar "enfermedad" a algunas adicciones, las cuales son adquiridos por ejercicio de la libre voluntad. Lo cierto es que hay adicciones que provocan o gatillan enfermedades. Lo mismo que el exceso de azúcar puede provocar potencialmente Diabetes.

Es así como el fumar es una adicción que conduce a una o varias enfermedades (Cáncer a la garganta, cáncer pulmonar...); La Cocaína, en sus diferentes presentaciones, también lo es, conduciendo a sus esclavos a la paulatina muerte neuronal y celular que los llevará lentamente a un desastre mortal, si es que no mueren antes debido a una sobredosis o un suicidio provocado por sus efectos colaterales; El licor, llámese vino u otra bebida espiritosa, conduce a una cirrosis hepática terminal, a lo cual también puede llevar la ingesta excesiva y prolongada de la famosa Coca-cola. (Para comprobarlo, introduzca un clavo oxidado en un vaso y déjelo sumergido en Coca-cola por unas 24 horas. Después busque el clavo y saque sus propias conclusiones respecto a su hígado...).


En fin, si hiciésemos un fiel catastro de cuantas adicciones existe, sería una lista interminable para nuestra sorpresa.


la pornografía produce e incentiva la lascivia


Pero hay una adicción llamada Pornografía que destruye vidas inocentes, ajenas a la propia del adicto. Generalmente este tipo de personas, estrictamente más hombres que mujeres, buscan satisfacer sus más bajos instintos con personas inocentes de poca edad y experiencia para detectarlos tempranamente. Me refiero a los niños y niñas que quedan expuestos a las aberrantes pasiones de estos sicópatas sexuales, que es en lo que se convierten las personas que se hacen adictas a esta adicción mental que es la pornografía.


El hombre lascivo y pornográfico no mira sanamente a la mujer por la calle, cometiendo violaciones oportunistas o planificadas; Mira con deseo a la adolescente de su vecino, aun cuando él mismo tenga hijas de la misma edad, llegando, en casos de adicción mayor a hacerlo del mismo modo con ellas; Obliga a su mujer a satisfacer sus bajos instintos en relaciones sexuales contranatura; El hombre con una mente pornográfica se convierte en un lascivo cuya mirada lo traiciona frente a cualquier atisbo de presencia femenina ante sus ojos, lo que pone en evidencia su anomalía.


Cuando estas personas tienen la oportunidad, buscan conseguir lo que su lascivia les impulsa, no importando con ello destruir para siempre vidas inocentes de niños o niñas que recién comienzan a vivir, destrozando sus almas y no solamente sus cuerpos. En cada muestra de cariño a su persona ven una oportunidad de aprocharse de jovencitas desprevenidas y confiadas. En cada manifestación de confianza ven la ocasión de aprovecharse de una mujer falta de cariño o sola.
Cuando logran sus fines ya es demasiado tarde para reaccionar, y la Ley no es temida por ellos, pues la pena a cumplir jamás se equiparará al daño causado, y ellos lo saben.


Los síntomas.


Mujer, niña: Cuando la mirada de quien está delante tuyo no es sana, ni se dirige a tus ojos, y si lo hace es para darte a entender otra cosa que una mirada de santidad; Si sus gestos y contacto buscan más allá de lo normal..., entonces estás ante una persona lasciva.


El remedio.


"Oh. hombre, Él te ha declarado que sea lo bueno..."


"Maridos, amad a vuestras esposas, y no seáis ásperos con ellas".


"Gózate con la mujer de tu juventud..."

© Ministerios Renacer



martes, 14 de julio de 2009

TESTIMONIO DE VIDA CRISTIANA



Queremos dar a conocer un bello testimonio de vida publicado en la revista "El Despertar" Nº 70, de Abril-Junio de 1997, página 19, el cual tratamos de transcribir íntegro, salvo algunas ediciones gramaticales que ameritaba, la cual figura bajo la autoría de C.B.O., pero no especifica la congregación a la cual pertenece.
Entregamos la transcripción del artículo citado:


"LAS COSAS QUE EL DIOS ALTISIMO HA HECHO CONMIGO, CONVIENE QUE YO LAS PUBLIQUE" (Nabucodonosor, rey de Babilonia)


Hay hermosos testimonios, algunos de los cuales, una vez oídos, no se olvidan tan fácilmente. Al menos esto es lo que me aconteció a mí, y creo que a usted le pasará algo similar al conocer la historia que relataré a continuación. El hermano que cuenta este tan valioso como bello testimonio, comienza de la siguiente manera:
Mi padre era Jefe de Coro en una congregación de un pueblito llamado Lota, de la provincia de Concepción, Chile, donde se ubican las minas de carbón.
El Templo donde él ácudía era grande, y la congregación numerosa, y mi padre tenía a su cargo alrededor de 50 hermanos coristas.
En nuestro hogar había tanta pobreza que, en ocasiones había apenas para poder comer, y en otras no había nada para alimentarnos, por lo que algunas veces él se iba para el trabajo sin nada para comer allí. A pesar de estas cosas, mi padre nunca se apartó del Señor por ello, y aunque a veces llegaba con hambre a la Iglesia, allí estaba frente a su coro, cantando alabanzas a Dios.
Los hermanos, al verle, decían entre sí:- "¡Qué contento está el hermano David...!" -. Aunque en otras ocasiones los mismos hermanos le preguntaban el porqué de su palidez, la cual era porque muchas veces no se alimentaba, pues no tenía nada para comer.
Pasó cierto tiempo, y llegó el día en que Dios le habló, diciendo:- "¡Mi siervo, yo te voy a bendecir..., porque he visto con qué amor me sirves...!" -, pues el Señor veía fidelidad en él, aún a pesar de toda la pobreza que le afectaba. En algunas ocasiones llegaba a congregarse con un vestoncito de mala muerte, empapado por la lluvia, el cual se secaba sobre su propio cuerpo mientras ministraba al Señor al frente del coro.
Fué así que a los tres meses de que el Señor le había hablado, un jefe de la empresa donde él trabajaba se acercó y le dijo:- "David..., no sé porqué, pero me caes en gracia..., y sucede que aquí en la empresa se han abierto unas postulaciones para ascender a mayordomo..., y bueno, yo quiero pagarte los estudios a tí" -. Tras esta conversación, mi padre se fué a estudiar el curso a la capital, Santiago de Chile, y, al cabo de dos años, regresó al pueblo de Lota y a la empresa con el título de "Mayordomo de Seguridad".
Al obtener su primer sueldo se compró un buen terno, al cual le sucederían varios más. Aquella casa que ya se caía con el viento de arruinada se dejó, y aquellos "muebles" en los cuales ya no cabía otro clavo fueron a dar a la basura, para habitar un lindo chalet amoblado.


ANTES DE LA CAIDA, ES LA ALTIVEZ DE ESPIRITU
Sucedió, a todo esto, que mi padre comenzó a guardar todas estas posesiones en su corazón, y a disminuir su fidelidad y devoción a Dios. Ya no era aquel hermano que asistía continuamente a congregarse, y poco a poco se fué alejando de la casa de Dios y de su fiel servicio al Altísimo.
Fué así que el Señor comenzó a enviar sus profetas desde diversos pueblos de las cercanías, todos con el mismo mensaje para él:- "No metas las bendiciones materiales en tu corazón" - , sin embargo, mi padre no creía a aquellos profetas que el Señor le enviaba, por pensar que los enviaba el pastor de la congregación a la cual él asistía, por lo que, ofendido, decidió no volver a pisar nunca más las puertas de aquella Iglesia, exclamando:- "¡Cuando venga para mi casa (el pastor), lo echaré puertas afuera..., y se acabó el evangelio para mí...!" - Luego de estas cosas, transcurrieron cerca de tres meses y el pastor lo fué a visitar. Mi padre venía llegando de su trabajo y, al ver sentado en su casa al anciano pastor, le acometió un acceso de ira tan grande que, tomando de un brazo al pastor, lo hizo levantar, expresándole:- "¡Allí está la puerta..., mándese a cambiar, no lo quiero ver nunca más por aquí...!" -.
Una hermana vecina, en una ocasión llegó de visita trayendo con ella un pan amasado recién salido del horno, caliente aún. Pero a mi padre esto no le pareció bien, y tomando el pan, dijo a la hermana que lo traía:- "¡Ni yo, ni mi esposa, ni mis hijos nos estamos muriendo de hambre!" -, en seguida introdujo su mano al bolsillo, sacando algunos billetes, los cuales mostró a la hermana, diciendo:- "¡Mándese a cambiar de aquí..., y no me traiga limosnas...!" -. Y sucedió que aquel pan que la vecina hermana había hecho para entregarlo con tanto amor, mi padre lo arrojó por la puerta hacia la calle donde cuatro o cinco perros corrieron a comérselo.
Había mucha soberbia y altivez en su corazón. Ahora en su trabajo debían tratarlo de "Señor". De su boca que antes salían bendiciones, ahora salían groserías. En una ocasión en que mi madre quiso acudir a la Iglesia, al saberlo él, fué golpeada tan violentamente por mi padre que llegó a convalecer tres días en cama debido a la golpiza. En aquella ocasión él dijo a mi madre:- "¡Se acabó el canutismo para tí y para los de esta casa...!" - .


LO QUE EL HOMBRE SEMBRARE, ESO SEGARA
Transcurridos tres años después de estas cosas, mi padre se dirigió a mi madre un día, diciéndole:- "Arréglate, porque hoy siento deseos de ir a la Iglesia" -, mi madre no lo podía creer, ante lo cual él agrega: - "¡Sí, y apúrate antes de que me arrepienta!, pero no vamos a ir a la Iglesia nuestra, sino a una en que nadie nos conozca" -. Al fin llegaron a una en la cual se podían oír hermosas alabanzas desde el exterior, pero, antes de entrar, mi padre dijo a mi madre:- "Voy a mirar por la ventana para cerciorarme de que no haya alguien que nos conozca" - , y como no hubo ningún conocido, se decidió a ingresar. Llegó fingiéndose una persona nueva al evangelio, afectando nunca haber pisado una Iglesia. En cuanto les abrieron las puertas, mi madre se fué al lugar donde acostumbran sentarse las hermanas Dorcas, se arrodilló y lloró abundantemente, dando gracias a Dios por haberle tocado el corazón a mi padre. Esa noche era una reunión de vigilia, por lo que había mucha hermandad congregada. Cuando había que cantar, mi padre fingía como que no sabía, para que pensaran que era una persona recién llegada al evangelio, por lo que un hermano que se encontraba cerca de él, trató de enseñarle cómo cantar con el himnario, aún así, hacía como que cantaba y no lo hacía.
El pastor de aquella Iglesia, quien se encontraba en el púlpito, exclamó:- "¡Bendito sea Dios, hermanos, cómo él está trayendo almitas nuevas a nuestra Iglesia...!" -.
El hombre puede ser engañado, pero Dios no puede ser burlado; mi padre estaba sentado en la última banca de atrás, en un rincón, rodeado de unos hermanos grandes y macizos, y mi padre, de contextura pequeña, seguramente pensó que allí el Señor no le vería. En eso el Señor tomó a una hermanita en danza, quien llegó al lugar donde estaba mi padre, allí le tomó y le hizo dirigirse hacia el altar. El pastor comentó a la Iglesia:- "vamos a cantar, pues nosotros no tenemos porqué oír lo que el Señor quiere entregarle al hermano..." - , pero el Señor dijo:- "¡No, no..., quiero que todo mi pueblo esta noche se ponga de pié, porque todos ustedes van a ser testigos de la sentencia que Yo daré a mi hijo...!" -. En seguida, el Señor dice a mi padre:- "¡Hijo rebelde, contumaz y porfiado!, ¿dónde está la responsabilidad que Yo puse en tí...?" -, el Señor volvió a preguntarle lo mismo, y mi padre respondió:- "¡Señor..., la dejé...!" -, y el Señor añadió:- "¡Mira de dónde te saqué..., de la pobreza, de la miseria, del hambre...!; ¡Mira el trabajo que te tengo; mira el hogar que te he dado; Mira el alimento que te he provisto en sobreabundancia...!; ¡Ah, pero tú eres un soberbio, tomaste a mi siervo y lo echaste puertas afuera, el pan que hasta ahora yo te daba, lo arrojaste a la calle, y cuando aquellos perros se comían el pan, Yo estaba mirándote...!. Ahora, por siete años te cierro las puertas, y el pan lo mendigarás, y pan de la calle vas a comer por soberbio..., ¡Te quito trabajo...!, ¡te quito el hogar...!, ¡Te quito el vestuario...!, ¡y tu esposa que está contigo esta noche parirá un hijo en la calle por tu desobediencia...!" -, mi padre era un charco de lágrimas...


LAS CONSECUENCIAS DE LA DESOBEDIENCIA
Tal como el Señor lo dijera, a los dos meses le quitó el trabajo, y como la casa era de la empresa, también se la quitaron, y un día como a mediodía le desalojaron arrojándole sus cosas a la calle, como cuando alguien no paga el arriendo. Los hermanos le pasaron una pequeña pieza para que viviera. Para poder comer comenzó a vender los ternos y a empeñarlos para poder pagar el arriendo. En ocasiones los ternos quedaron por unos kilos de pan, o por unos kilos de harina. A los cino años, el único par de zapatos que le quedaba, aún de lejos se le veían los dedos de los pies y el cartón que les ponía para tratar de tapar los hoyos de la zuela. Se veía pobre, sucio, y hasta maloliente. Las colonias, y las buenas máquinas de afeitar ya no existían. Ahora Dios le había cerrado el socorro aún de sus propios hermanos carnales, quienes no le aportaban ni siquiera con un pan.
Cierto día, cuenta mi padre, que fué a la ciudad de Concepción en busca de trabajo, pero nada le resultó bien. Caminando por la plaza de esa ciudad vió un pan botado en el suelo, pero como le daba vergüenza recogerlo, se agachó fingiendo atarse los cordones de los zapatos, tomó el pan disimuladamente y se lo echó al bolsillo, unos cinco asientos más allá se sentó y comenzó a comérselo. Mi padre dice que cuando él se estaba comiendo ese pan, se vió a sí mismo en aquella ocasión en que tiraba aquel pan por la puerta hacia la calle, y se puso a llorar.
De la apariencia arrogante cuando aún era jefe en aquella empresa, ya no quedaba nada, ahora más bien parecía un pordiosero. En aquella época mi madre estaba embarazada. Me estaba esperando a mí. Era un día 29 de Junio, y muy temprano aquella mañana mi padre y mi madre habían acudido al hospital, pues le tocaba control de su embarazo. Allí le indicaron que le faltaban alrededor de dos semanas para que diera a luz. De regreso, y como a las 9:30 de esa mañana, en pleno invierno, y, al pasar por detrás de un colegio, a mi madre repentinamente le vinieron síntomas de parto y me dió a luz..., ¡la profecía que el Señor le había dado a mi padre se había cumplido...!. Allí estaba mi madre en un rincón de aquel cerco, y a su lado el bulto de un niño recién nacido que es quien hoy cuenta este testimonio.
Es de suponer las consecuencias para un bebé el hecho de haber nacido bajo esas condiciones, donde las heladas y el viento son característicos de esta zona del sur de Chile. Me dió una parálisis en todo mi lado derecho. Mi brazo derecho totalmente torcido. El talón de mi pierna derecha topaba con mi cadera. Mi columna se quebró en dos partes. Llegué a estar once años en una silla de ruedas, y en todo ese tiempo nunca sentí mi cuerpo. Mi mejilla izquierda se juntaba con mi rodilla izquierda. Era solo un montoncito de huesos retorcidos. La parte más robusta de mi pierna era apenas un poco más gruesa que la muñeca de mis manos.
Mi padre, al ver esta escena, se sacó el vestón y me envolvió con él, para inmediatamente arrojarse al piso con el rostro en tierra, humillado ante el Dios del cielo. Varias mujeres que acudieron en nuestra ayuda, cubrieron a mi madre con unos chales y la llevaron al hospital. A la doctora que la había examinado poco antes la despidieron de su trabajo.
Fuí llevado a la ciudad de Concepción, y desde allí fuí trasladado a la capital, Santiago de Chile, a la Clínica Alemana, donde fuí examinado bajo el quirófano de manera de estudiar mi cuerpo, el que se hallaba con muchos cables en él, y todo el equipo necesario para controlar mi enfermedad, además de un equipo de varios médicos a mi alrededor. Me administraban morfina para calmar mis dolores. Luego de diez años en ese lugar, los médicos me entregaron a mis padres, como un objeto que es desechado y ya no sirve para nada.


LAS BENDICIONES DE LA OBEDIENCIA
A todo esto, habían transcurrido siete años desde que mi padre fuera despedido, y fué reincorporado al mismo trabajo que tenía antes. El Señor le dió una nueva casa. Mis padres me compraban lindos juguetes, pero lo que yo deseaba era poder caminar. No podía alimentarme por mí mismo, menos podía usar zapatos en mi condición.. En aquel tiempo, nunca ví a mi padre contento. Cuando mi padre con mis hermanos se sentaban a la mesa, él se quedaba mirándome, y al verme así, tan retorcido y que mi cuerpo no servía para nada, sus lágrimas caían al plato delante de sí, y lastimeramente me decía:- "¡Hijo..., es mi culpa..., es mi culpa...!" -.
Al cumplir los once años de edad, mi familia me hizo muchos regalos. Mi pieza estaba llena de ellos. ¡Ah..., pero ese mismo día, como a la medianoche el Señor Jesús me tenía el Regalo de los regalos...!.
Mi padre llegó a casa, procedente de la reunión en la Iglesia como a las 00:30 horas. Esa vez ya no lo ví con el rostro demacrado. Caminó derecho hasta donde yo me encontraba, se arrodilló y me abrazó, mientras lloraba. Al verle llorar así, yo también estallé en llanto. Enseguida mi padre me dice:- "Hijo..., tú no sabes con quién estuve conversando esta noche" -. Yo pensé que mi padre había estado conversando con el médico y que pretendía enviarme a Santiago nuevamente, así que le dije:- "Si piensan llevarme nuevamente a Santiago, yo prefiero morir al lado de ustedes" -, a lo que mi padre me responde:- "No he conversado con el médico, sino con el Médico de los médicos, con Jesús. Y Él me ha dicho que regale la silla de ruedas que tú ocupas. Que vaya mañana al hospital, y la regale" -, a lo que acoté:- "¡Papá, no la puedes regalar, porque a mí me hace falta...!" -, mi padre dijo:- "No, hijo. La silla de ruedas mañana no te hará falta para nada, porque el Señor me ha dicho que mañana tú caminarás..., se acaba el sufrimiento para tí..." -, yo le respondí:- "¡Si crees que el Señor me sana, entonces vé y cómprame zapatos" -. Al otro día, mi padre tomó la silla de ruedas, fué al hospital y allí la regaló. Como a las diez de la mañana regresó y traía una caja con los zapatos nuevos. Me los pasó y desde allí no me solté más de ellos.
El día anterior el Señor le había dicho a mi padre:- "Mañana lleva a tu hijo a Talcahuano, pues allá tengo preparado a mi pueblo" -. Mi padre, como a las cinco de la tarde, me tomó en sus brazos, y me dijo:- "Esta será la última vez que te cargue en mis brazos" -, y partimos al lugar que el Señor le había señalado.
Cuando llegamos a la ciudad de Talcahuano, después de haber recorrido varias poblaciones (barrios), junto a mi madre, y conmigo en brazos, arribamos al fin a un cerro denominado "La Gloria", en aquel lugar había un Templo evangélico, y el Señor le dice:- "¡Detente...!, porque este es el pueblo que yo tengo preparado..." -. Mi padre golpeó la puerta, e inmediatamente el pastor de aquella Iglesia nos atendió y nos hizo pasar, diciéndonos que el día anterior el Señor había levantado un profeta en su congregación señalando que el día de hoy llegaría un matrimonio con un niño paralítico de 11 años de edad...- " Y hoy lo estoy viendo" -, agregó el pastor. Luego se puso de pié, me tomó la cabeza, y dijo:- "Hijo, ten paciencia, en un momento más Cristo te levanta. ¡Te sana el Señor...!" -.


COMO SE MANIFESTO LA GLORIA DEL SEÑOR
Luego mi padre me llevó a la Iglesia de aquel pastor, la cual estaba llena, pues los mismos hermanos habían invitado a los vecinos, diciéndoles que ese día el Señor iba a sanar a un paralítico. Esa noche, después de que aquel pastor entregara el mensaje de la Palabra de Dios, invitó a cantar al Señor. Mi padre me sostenía en brazos, mientras yo permanecía con mi caja de zapatos a mi lado, y me encontraba envuelto en mi chalón, cuando en eso se levanta un joven tomado por el poder de Dios, quien, a su vez, tomó a otro joven y, entre ambos, tomados con una potencia muy grande, llegan danzando hasta donde se encontraba mi padre, y uno de ellos le dice:- "¡Entrégame a tu hijo...!" -, de inmediato mi padre me sacó el chalón y me entregó a ellos, quienes, entrelazando los dedos de sus manos entre sí me levantaron, y danzando en el Espíritu a toda velocidad se dirigieron al púlpito, el cual era ancho y tenía una hermosa Biblia encima, la cual retiraron y pusieron en una mesita al costado, mientras a mí me ponían sobre el púlpito. El Señor habló por medio de uno de ellos, diciendo:- "¡Hoy día verán Mi Gloria!.., ¡Hoy día verán Mi Poder...!" -.
Uno de aquellos jóvenes tomó mi brazo derecho y lo levantó. Los huesos sonaron, pero yo no sentí ningún dolor, ¡porque no era la mano de un hombre, sino la mano de Jesucristo el Hijo de Dios!. Seguidamente uno de ellos tomó mi pié y lo estiró, y mis rodillas se enderezaron. Luego uno de ellos me asió de las piernas, mientras el otro hacía lo mismo con mi pecho, y me estiró hacia atrás, y ¡la columna soldó en sus dos partes instantáneamente!, quedando así yo totalmente derecho. Aquellos jóvenes instrumentos de Dios me pidieron luego la caja de zapatos que yo llevaba hasta con un par de calcetines incluídos. Me pusieron los zapatos y me los ataron. Luego me bajaron con cuidado y me pusieron de pié frente a toda la congregación, quienes estaban admirados de la misericordia del Señor, pues recién me habían visto llegar hecho un guiñapo, todo retorcido, y ahora me tenían frente a ellos totalmente sano.
Mi alegría era tan grande que me puse a correr por los pasillos de la Iglesia, mientras gritaba y lloraba sin parar. Esa noche Dios mostró su Gloria, manifestándose poderosamente a ojos de todos aquellos reunidos.
¡ESTE ES NUESTRO DIOS...!
C.B.O.

Transcripto y editado gramaticalmente por el hno. Pedro Elidio Jaramillo C.

Iglesia de Dios Pentecostal de Iquique, Chile.

Ministerios Renacer yoelidio@gmail.com

DISFRUTAR LA VIDA EN CRISTO



"¡Volver a los 17...!", rezaba la letra de la canción.
Muchos de nosotros hemos deseado más de una vez volver atrás en nuestra vida, precisamente a la edad más vulnerable frente a ella, cuando no sabemos a ciencia cierta quiénes somos, qué queremos para nuestra vida, y donde el carácter todavía no se define en nuestra personalidad. Sí, volver, pero con la experiencia que poseemos ahora, desde los 40 o 60 años. En mi caso particular desde los 50.
¡Qué cantidad de cosas serían distintas...!. Dedicaría más de mi tiempo a consagrarme a Dios con una mente lúcida y fresca, con la plenitud de fuerzas que me diera la juventud. Con el entusiasmo y energía que me otorgara mi cuerpo incansable.
Pero..., me he hecho necio al pensar siquiera de esta manera. En Eclesiastés 7:10 encontré las palabras claves para esto: "Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que éstos?. Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría".
Por tanto, vuelto a la realidad nuevamente, a mis 50 años, los que ya no me hallan con un musculoso cuerpo, pero sí con un corazón dispuesto para obedecer, más que para preguntar porqué; para realizar mis proyectos, más que para preguntar cómo hacerlo; para aconsejar a otros, más que para buscar orientación; para levantar al caído, más que para criticar las faltas de otros; para depender de Dios plena y convencidamente, más que para llevar un evangelio basado en mis conocimientos; para conversar decididamente buscando consejo a solas con el Señor, más que para seguir a los hombres; en fin, para entender que soy un hombre inútil de verdad sin la gracia del Señor en mi vida, sin meros formulismos ni declaraciones hipócritas, sino con el pleno convencimiento de que la única manera de ser útil y fuerte, sabio y entendido, es cuando me dejo llevar en las manos del Maestro, sin poner un ápice de mi persona, sino dejándolo a Él realizar todo.

Allí es cuando la merecida gloria se la lleva Él.

¡Bueno..., la verdad es que toda la gloria es merecidamente para nuestro Dios siempre!, de otra manera, ¿cómo nos atreveríamos siquiera a llamarnos sus siervos...?.
Reconozco, es verdad, que a veces soy un hombre muy debilucho, pero es entonces cuando Él se agiganta en mi vida, insuflándome fuerzas sin medida, y ese frescor característico en el alma que sólo puede darme Él.

Otras veces, que he creído ser un poco fuerte, ha tenido que venir en mi socorro y, recostado en su amable pecho, he recibido el consuelo para no sentirme arrasado por el sentimiento de fracaso.
Ya no corro, es verdad. Pero camino más firme, como mirando bien donde pongo el pié.

Es que, aunque el Camino es recto, no siempre está exento de baches y tropiezos en él. Sin embargo, aún en la más oscura noche puedo avanzar premunido de aquella Lámpara que Él me ha provisto de su boca. ¡Ah, qué gratas luces ha traído a mi alma su Palabra...!. Ha espantado todas aquellas sombras que muchas veces quisieron apagar mi fé.
La mocedad se ha marchado, ya lo sé. Mas la calma de los años me solaza en su Presencia casi siempre.

De verdad Él es Omnipresente, hoy lo comprendo. Me ha hablado y consolado desde la sonrisa y los ojos de un niño muchas veces. ¡Con qué ternura sus palabras me han tocado...!, y yo, mudo de admiración me he quedado pasmado con el corazón derretido en gratitud.
Otras veces, sublime, ha venido a mí desde los labios de ese hermanito que predica tan nervioso y tan poquito porque no se siente digno. ¡Cuántas veces, reteniendo el llanto, le he oído en las palabras de un desconocido cuando busco una respuesta...!.

¿Cómo es que haces, oh, Señor, para abismarme con esa tan simple grandeza?, me pregunto cada vez, mientras mis ojos lloran, incansables, tal vez para limpiarse un poco de este mundo.
Ya no poseo, es la verdad, ni las fuerzas, ni el vigor de antaño, pero la posesión más valiosa de mi vida, Cristo, no solo vive en mí, sino que lo llena todo. Todo lo que veo, todo lo que siento, todo lo que está aún más allá de mi entendimiento y cognitividad.

Ahora sí entiendo ese corito que tantas veces canté en la Iglesia de Diego de Almagro, cuando mis hijos eran pequeños y yo un inquieto joven. Ahora me deleito en meditarlo:
"Aunque soy pobre, pero lo tengo todo..."