martes, 13 de diciembre de 2011

SONETO A JESUS



(Tomado de Revista “fuego de Pentecostés”, es bellísimo, ¿no lo creen...?)

¿qué quiero, mi Jesús?, quiero quererte
Quiero cuanto hay en mí del todo darte,
Sin tener más placer que el agradarte,
Sin tener más temor que el ofenderte.

Quiero olvidarlo todo y conocerte,
Quiero dejarlo todo por buscarte,
Quiero perderlo todo por hallarte,
Quiero ignorarlo todo por saberte.

Quiero, amable Jesús, el abismarme
En ese dulce hueco de tu herida,
Y en sus divinas llamas abrasarme.

Quiero, por fin, en ti transfigurarme,
Morir a mí, para vivir Tu vida,
Perderme en Ti, Jesús, y no encontrarme.

CÓMO ARMONIZAR CON EL ENTORNO: Conjuntos electrónicos: ¿Música o bulla desordenada?

(Artículo publicado por el autor en el desaparecido grupo msn "Juventud en Acción", año 2005) 

 Con el incremento y el avance de leyes de derechos civiles, cabe preguntarnos: ¿Hasta qué punto ellas nos afectan directa o indirectamente?. Bueno, para ser sinceros y consecuentes con nuestra calidad de cristianos deberíamos decir que lo hacen en varios. Para comenzar, leemos en las Sagradas Escrituras que:”Es mejor obedecer a Dios antes que a los hombres...”, palabras que si las aplicamos con displicencia, irresponsabilidad y fuera de su contexto original, para justificar el DERECHO para alabar a Dios, mediante la imposición de ruidos que sean molestos, olvidando que la misma Palabra de Dios nos exhorta: Pagad a todos lo que debéis,...;Al que respeto, respeto... No debáis a nadie nada sino el amaros unos a otros...” Romanos 13:7,8. 


Además, :”Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos...”Proverbios 27:10, palabras a las cuales me suscribo totalmente pues, muchas agrega la Sagrada Escritura veces es más saludable y reconfortante tener un buen vecino a nuestro lado, en caso de emergencia, que un enemigo manifiesto que nos punce las costillas con palabras hirientes y ofensivas por desprecio o rencor. No nos olvidemos del simbolismo de los cuervos que alimentaron al profeta Elías. 


 La expresión un poco escandalosa del título: “bulla desordenada”, no pretende ser un ataque a la música sacra en sí, sino más bien una protesta, no a la forma, sin o al fondo del tema. 


Porque es muy válido, y conveniente a la vez para el crecimiento y desarrollo de los jóvenes de nuestras congregaciones el hecho de tener una actividad musical que los interprete y sea más acorde a su juventud (sin extremismos, por favor); ¡Quién en su tiempo no quiso parecerse a los Hermanos Alvarado, o cantar como el trío Buenas Nuevas?. Teniendo en cuenta que debemos propiciar la inserción de los jóvenes de hecho dentro de la Iglesia y no su segregación o alejamiento por el acto de imponerles una visión, tal vez muy válida, pero no por ello dueña de una verdad absoluta, como sería la música más “congregacional, sacra”, o bien como queramos llamarla, sin que por ello obtengamos a cambio de ello una reacción de rechazo, inconformismo y posterior alejamiento de los jóvenes de nuestros propios ideales de fé: Crecer en el desarrollo de nuestro cristianismo, pues esto sólo los llevará al alejamiento de nuestros templos para su propia perdición, debido a su debilidad como jóvenes. No olvidemos que la responsabilidad de ser “convertidos”, es exclusivamente nuestra, de los que nos consideramos enseñadores de estos jóvenes; Y el convertimiento, sabemos, no se “pega” como un resfrío común, sino que nosotros sabemos que se adquiere aprendiendo la mayoría de las veces de nuestros propios errores desde que éramos jóvenes hasta este punto, así que por el hecho de desearlo, nadie se convertirá y tendrá, con sólo pensarlo, la experiencia de tantos años de caminar con Dios. Por lo tanto, debemos sobrellevar a nuestros hijos y jóvenes de nuestras congregaciones. 


El mundo ofrece libertad y perdición con música muy bien realizada en lo técnico, porqué no decirlo, lo cual atrae la atención del joven, por lo cual, con mucha sabiduría deberíamos darles un espacio para manifestar todas sus inquietudes musicales (guardando las proporciones respecto a que no estamos en el mundo, sino cantándole al Rey de Reyes y Señor de señores). Tal vez decaigan en unos años, cuando se convenzan que ellos no son Marcos Witt, o Luis Santiago, qué sé yo..., pero mientras no cuesta nada hacerles sentir que sus alegrías son las nuestras.  


¿Cuántas veces no hemos sentido conmiseración hacia nosotros mismos y nuestras debilidades, y para ello nos justificamos cual Adán ante Dios?. Pues que esto nos sea de propia lección y veamos en los jóvenes unos futuros cristianos, trabajando para ellos con una comprensión acorde a nuestro amor que profesamos no sólo de labios. Ellos se convertirán a su tiempo, si sabemos sobrellevarlos con paciencia. Nadie tiene la misma experiencia de conversión que otro, y además, no pasemos por alto que en ninguna otra época de la Iglesia las mentes de nuestros hijos y jóvenes hermanos han sido más violenta, metódica y reiteradamente atacadas por el mundo a través de todos los medios de comunicación disponibles, si no lo creemos, sería muy provechoso para nuestra experiencia cristiana poder ir aunque fuese un solo día en sus lugares al colegio. 


 Yendo a la forma, no es bueno provocar la molestia de quienes viven a nuestro alrededor, si bien ellos sí pueden realizar fiestas acompañadas de desórdenes y hasta escándalos hasta altas horas de la madrugada como expresión de su desahogo frente a la rutina, y a veces, la miseria diaria. Recordemos que ellos NO TIENEN a Cristo en sus corazones, por lo tanto no han sido cambiados, por lo tanto, lo que para nosotros es una molestia, para ellos es un DERECHO. 


Ahora, ¿cómo armonizar tan disímiles puntos de vista? : a) Los vecinos no creyentes; b) La moderación de los ancianos de la Iglesia; c) La impulsividad y júbilo de los jóvenes. 


 En Hechos de los apóstoles capítulos 10 y 11 el Espíritu Santo da una enseñanza a toda la Iglesia, tratemos de ser capaces también nosotros de entender que hay cosas que no afectan para nada nuestra doctrina evangélica, y que sí pueden ayudar a evitar el éxodo de muchos de nuestros amados jóvenes a las fauces del león rugiente, y bueno, para no ir más allá de un somero análisis de fondo, aquí y hoy, tenemos el deber de ordenarnos y hacerlo con toda responsabilidad, no utilizando el nombre de Dios para darle valor a una egoísta opinión personal. Como un aporte para ello, y de ninguna manera como una opinión final o erudita, propongo lo siguiente como un comienzo, al menos para debatirlo en reuniones de oficiales y de jóvenes:


01. - NO DEBEMOS SER ACUSADORES: 
El quejarse de nuestros vecinos y hacerles ver tan solo expresiones de reprensión por hecho de realizar sus fiestas con el consiguiente jolgorio, molestia y ruido no debiera ser, pues nosotros estamos dispuestos para hacer algo parecido, por supuesto que de manera y fines más loables, como lo son expresar con TODA LIBERTAD nuestra admiración y alabanzas al Señor, Nuestro Dios y Salvador.Lo contrario sería coartar nuestra propia alegría, esperando la misma censura como retribución. 


02. - DEBEMOS PROGRAMARNOS: 
Podríamos programar la presentación del conjunto o grupo electrónico sólo para ocasiones especiales como el primer día de la semana (llamado domingo por el calendario católico), para eventos de ejecución pública o para recibir a visitas programadas, lo cual, de paso, realzará no sólo el conjunto en sí, dejando su uso solamente para ocasiones especiales y dando, por otra parte su lugar en la Iglesia para el corro Instrumental, ya que no todos pertenecerán al conjunto, y a la vez, también habrá hermanos que querrán hacer uso de sus instrumentos musicales convencionales. Podríamos también hacer partícipes a nuestros vecinos de esta programación, tal vez con un cartel o pizarra en el frontis de la Iglesia o local. 


03. - PODRÍAMOS MODERARNOS: 
El mantener el volumen de los equipos a un nivel adecuado para así poder oír bien y no sólo ecos ininteligibles, y así no ser objeto de críticas, ni ganarse enemistades innecesarias con los vecinos que nos rodean. Los malos comentarios predisponen a las personas contra nuestro objetivo de evangelizar nuestro entorno, pues, si no somos capaces de llevar el evangelio a nuestros vecinos que nos conocen, ¿cómo la llevaremos a los que no nos conocen? “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido;”2 Timoteo 2:24. 


04. - DEBERÍAMOS PLANIFICARNOS: 
Organizar los ensayos del conjunto o grupo en un lugar distinto, y ojalá apartado, o al menos en un horario y lapso de tiempo prudentes. Esto expresará por sí solo y sin muchas palabras nuestra disposición al respeto mutuo y logrará un efecto de empatía y no antipatía hacia nuestras actividades. 


05. - LAS LEYES SON PARA TODOS LOS CHILENOS: 
No olvide que las leyes nos conceden muchos derechos y beneficios, ¡¡ a las demás personas también!!, y que junto a esos derechos también nos afectan obligaciones 


07. - SEAMOS CREATIVOS: 
Si tenemos los medios, escribamos un folleto explicativo, por ejemplo, donde expongamos nuestra voluntad de ejercer nuestros derechos de libre culto, como también respetar el derecho a descanso y silencio de los vecinos cercanos. Terminemos con un texto bíblico con su correspondiente invitación a buscar al Señor, un horario semanal de cultos, y como que no quiere la cosa, indiquemos en qué día y horario tocará el conjunto, ¿quién sabe si ganaremos a nuestros vecinos?. 


08. - PRACTIQUEMOS Y NO SOLO HABLEMOS DE SOBRELLEVARNOS:
Dice la Sagrada Escritura: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.”Gálatas 6:2. 
 ¡¡Que el Señor os bendiga!!...