sábado, 18 de agosto de 2012

VIVIENDO COMO CRISTIANOS EN LOS TIEMPOS FINALES

Cristianos ahorcados en Irán por su fe.


VIVIENDO COMO CRISTIANOS EN LOS TIEMPOS FINALES

La Biblia enseña claramente que la sociedad se degenerará paulatina y raudamente en los tiempos del fin, llegando a ser tan mala como lo fue en los días de Noé (Mateo 24:37-39). El apóstol Pablo, hablando como un profeta, dice que la sociedad descenderá a un abismo de inmoralidad, violencia y paganismo (2 Timoteo 3:1-5). Afirma que los hombres serán “amadores de sí mismos, amadores del dinero y amadores del placer”. Las personas serán “vanagloriosas, arrogantes e impías” y los hijos serán “desobedientes a los padres”.

Suena como al noticiero de la televisión, ¿no es así? En resumen, hemos llegado hasta ese punto el día de hoy.

2Timoteo 3:1- 5 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.”

SEÑALES DE LA PERSECUSIÓN VENIDERA

Deberíamos estar profundamente preocupados acerca de estos acontecimientos, no sólo porque estamos siendo testigos de la destrucción de nuestra sociedad, sino porque Jesús y Pablo profetizaron que cuando estas cosas ocurriesen, la Iglesia llegará a estar bajo ataque y los cristianos individuales serán perseguidos inmisericordemente.

Jesús dijo que mientras la maldad aumenta, “el amor de muchos se enfriará” (Mateo 24:12). Declaró que en esta atmósfera hostil, muchos cristianos profesantes “apostatarán” y procederán a cooperar en la persecución de sus antiguos hermanos y hermanas en Cristo (Mateo 24:10), entregándolos para no caer ellos y así agradar a las autoridades.

Pablo señala lo mismo cuando dice que las personas serán “aborrecedores de lo bueno” y que serán, por lo tanto, “brutales” e “implacables”, ultrajando a aquellos que defienden la justicia (2 Timoteo. 3:2-4). Tachándolos de fanáticos e intolerantes porque rehúsan someterse a la mentira.

Estamos viendo que hoy estas profecías se están haciendo realidad ante nuestros propios ojos, alrededor del mundo, y en nuestros propios países. Mientras nuestra cultura se ha secularizado y paganizado, el Cristianismo, la Iglesia y los cristianos han llegado a estar bajo ataque creciente como “fanáticos intolerantes”.

Los ataques se van a intensificar, y va a ser cada vez más difícil para los cristianos defender la justicia. Se perderán puestos de trabajo. Las carreras profesionales serán destruidas. Los cristianos incluso seránenviados a prisión por hablar en contra de males como la homosexualidad, porque tales pronunciamientos serán etiquetados como “crímenes de odio contra la humanidad”.

Una de las principales causas de hostigamiento será la negativa de los cristianos a portar el Microchip en sus cuerpos, debido a que las Sagradas Escrituras lo señalan como la temida “Marca de la Bestia”. El próximo año millones de Estadounidenses serán marcados por el sistema de salud de ese país, en lo que todos pensamos que es la antesala del inicio mundial de esta marca. Ya se ha iniciado en algunas instituciones de Europa principalmente, patrocinados por la élite de la ONU.
Las Escrituras señalan esta marca:

Apocalipsis 13:16- 18 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.”

El dispositivo Microchip es un implante codificado en base a lectura de códigos de barras, los que es de conocimiento público que resulta exactamente com0 lo ha señalado la Palabra de Dios, pues está realizado en base a tres seis que se escriben con forma de dos líneas delgadas. Una al comienzo, una al centro, y una al final del código. En todo caso, y fuese cual sea la variación que adopte este código, el resultado es que será implantado bajo la piel por medio de una jeringa, ya que tiene el tamaño de un grano de arroz, ya sea en el brazo o mano derecha, o bajo en cuero cabelludo, a la altura de la frente, a fin de dar la facilidad para los dispositivos lectores del código de baja frecuencia que posee el Microchip.

¿Qué señala la Palabra de Dios al respecto?

Apocalipsis 14:9- 13 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.”

En este tiempo de determinaciones eternas, la Palabra de Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, nos señala: “Mateo 10:34- 39 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa.El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

Duras palabras, ¿no es verdad? Sin embargo, no vale en absoluto la pena transar por este mundo, pues por muchos años de vida que podamos disfrutar en este mundo, no es nada comparado a una vida eterna y sin fin en la Presencia del Dios Todopoderoso, junto a los santos que nos han precedido, y que no tuvieron en poco derramar su sangre devorados por leones, despojados de sus propiedades, encerrados en oscuros calabozos, quemados en hogueras, ahorcados, torturados y descuartizados por la iglesia católica y su santa inquisición, que de santa nunca ha tenido nada.

¿Qué vamos a hacer entonces aquellos de nosotros que amamos a Jesús mientras enfrentamos una creciente ola de ridículo, hostigamiento y persecución por nuestra fe? ¿Cómo debemos vivir para Cristo en los tiempos del fin? Permítame sugerir algunas pautas.

Ordene sus prioridades

El punto de partida es revisar sus prioridades y asegurarse de que la primera prioridad en su vida efectivamente, es Dios.

Sea honesto consigo mismo. No juegue. No se engañe a sí mismo.La mayoría de los cristianos han permitido que sus prioridades se mezclen mucho. Por lo general, el trabajo o la carrera son la número uno, la familia es la segunda y Dios es la tercera o incluso la cuarta, detrás de una obsesión con deportes o algo similar. Todo fanatismo es idolatría. Toda afición por sobre Dios o su Palabra le aparta a usted de Dios y de su gracia.

Hágase esta pregunta: Si Dios fuera a darle una oportunidad para hacerle una petición, ¿cuál sería? ¿Le pediría dinero? ¿Poder? ¿Fama? ¿Éxito? Salomón pidió sabiduría, pero David pidió algo diez mil veces más profundo. El pidió intimidad con Dios (Salmos 27:4). Y, debido a que puso a Dios en primer lugar en su vida, él declara en Salmo 27 que no temía a la vida (verso 1) o a la muerte (verso 13). Ésa es también la razón por la cual es recordado como el “varón conforme al corazón de Dios” (Hechos 13:22).

permanezca en la Palabra de Dios.

La Biblia dice que los tiempos del fin serán una era de engaño (Mateo 24:24; 1 Timoteo 4:1; 2 Timoteo 4:3-4). En cumplimiento de esa profecía, hoy estamos siendo bombardeados con falsos pero seductores sistemas religiosos ofrecidos por los cultos cristianos, religiones orientales y el Movimiento de la Nueva Era.

La mayoría de los cristianos profesantes son presa fácil para el engaño espiritual debido a que el cristiano promedio no está seguro de lo que cree. E incluso cuando es capaz de articular una creencia, normalmente no sabe por qué la cree. El resultado es que un Testigo de Jehová puede convertir a un cristiano promedio en un pretzel teológico en dos minutos.

Cualquiera puede ser engañado. Si va a protegerse a sí mismo contra el engaño, debe penetrar en la Palabra y permanecer en ella diariamente. Además, debe probar todo por la Palabra (1 Juan 4:1). Para los católicos, esto significa descartar doctrinas como el purgatorio, que no tienen ningún fundamento en absoluto en la Palabra. Para los protestantes, significa estar alertas a la torcedura de las Escrituras o a la manipulación de versículos fuera de su contexto. En cada doctrina, la Biblia necesita ser investigada desde Génesis hasta Apocalipsis, para ver lo que se dice sobre el tema en particular.

Crea en el poder de Dios.

Estoy convencido que la mayoría de los cristianos profesantes son deístas. Un deísta es una persona que cree en un dios impersonal que nunca interviene en los asuntos humanos. Según el Deísmo, se supone que debemos hacer frente con nuestra razón dada por dios, nuestros talentos y la sabiduría de las Escrituras. En cuanto al deísta se refiere, al final del Siglo I, Dios se retiró, lo sobrenatural cesó y la edad de los milagros llegó a su fin.

Pero las Escrituras hebreas enseñan que Dios nunca cambia (Malaquías 3:6). Y el Nuevo Testamento declara específicamente que “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”(Hebreos 13:8).

No hay forma que podamos afrontar el mal de la sociedad de los tiempos del fin con nuestra propia fuerza. Cualquiera que intente hacerlo será derrotado. Nuestra única esperanza es acudir a Dios quien está sano y salvo, quien aún está en el trono, quien oye y responde las oraciones y quien aún realiza milagros.

Debemos darnos cuenta que la Biblia enseña que podemos limitar a Dios por nuestra incredulidad. Esto es una gran paradoja. Piense en ello – a pesar de que Dios es todopoderoso (Lucas 1:37), nosotros que somos impotentes en comparación podemos, no obstante, limitar Su poder por nuestra incredulidad (Marcos 6:1-6). Eso es debido a que Dios es un caballero. El no se impone a Sí mismo sobre nosotros. Si queremos intentar hacer frente por nuestra cuenta, El nos dejará. El responde cuando nos acercamos a Él en fe (Santiago 1:6).

Persista en oración.

Una de las mayores bendiciones que Dios les ha dado a los creyentes es la comunicación sobrenatural. Dios nos cuida personalmente (1 Pedro 5:7), y desea comunicarse con nosotros (Santiago. 4:8). Debido a que nos ama, Él desea fervientemente nuestra compañía (Juan 4:23).

La tragedia es que la mayoría de los cristianos profesantes parecen estar inclinados a acudir a la oración como un último recurso – sólo cuando todo lo demás ha fallado y la situación se ha vuelto desesperada. Algo de esta renuencia a buscar a Dios en oración es debido al orgullo, y por eso, las Escrituras nos exhortan continuamente a humillarnos a nosotros mismos (1 Pedro 5:6). Otros fallan en depender de la oración debido a la incredulidad. Piensan que a Dios no le importa o sino piensan que ya no está activo en la historia.

Pero la Biblia dice que “no tenemos porque no pedimos” (Santiago 4:2). ¿Cuántas bendiciones de Dios ha dejado en la mesa debido a que intentó manejar sus problemas usted mismo? La Biblia también dice que “las oraciones del justo pueden mucho” (Santiago 5:16). ¿Interpreta que esto significa que el poder de sus oraciones depende de su rectitud? Eso no es lo que significa. Si usted es realmente un nacido de nuevo, entonces es una persona justa porque usted está vestida con la justicia de Jesús (Isaías 61:10).

Dependa absolutamente del Espíritu Santo.

La mayoría de los cristianos profesantes parecen tener miedo del Espíritu Santo. Esto es debido usualmente a la falta de conocimiento con respecto al Espíritu. Por ejemplo, hay una tendencia a desestimar al Espíritu Santo como alguna clase de fuerza impersonal – como “La Fuerza” en Las Guerras de las Galaxias.

Necesitamos entender que el Espíritu Santo es una persona. Él es la presencia sobrenatural de Dios en el mundo hoy. El realiza una doble función. Para el incrédulo, Él es el Evangelista de Dios. Él es el que obra en los corazones humanos para atraerlos a la Cruz en arrepentimiento. Nadie es salvado aparte del testimonio del Espíritu (Juan 6:44, 65).

Con respecto al creyente, el Espíritu Santo es la presencia de Dios que mora en nosotros para proporcionarnos poder y orientación. El es nuestro Facultador. Es también el Alfarero de Dios, porque una de sus responsabilidades básicas es moldear cada día a los creyentes más plenamente en la imagen de Jesús (2 Corintios 3:17:18).

Una de las ironías de la vida cristiana es que no podemos servir a Dios con nuestra propia fuerza. Por el contrario, la única forma en la que podemos servir efectivamente al Señor es dependiendo en el poder de Su Espíritu Santo, que reside dentro de nosotros. Es posible apagar y contristar al Espíritu (1 Tesalonicenses 5:19; Efesios 4:30).

La Palabra nos llama a ser llenos del Espíritu (Efesios 5:18). Esto sólo puede ocurrir si estamos dispuestos a liberar al Espíritu para que se convierta en el Señor de nuestras vidas. La mayoría de nosotros estamos contentos con dejar que el Espíritu sea un residente en nuestras vidas. El no quiere ser simplemente un residente; El quiere ser el Presidente.

¿Es ése el caso en su vida? ¿Está el Espíritu Santo en el trono de su vida? ¿O está siendo tratado como un huésped indeseable? No hay ninguna forma en la que usted será capaz de resistir las presiones de la sociedad de los tiempos del fin sin depender diariamente del poder del Espíritu de Dios.

Practique una fe firme y tenaz.

La fe viene fácil cuando todo está yendo tranquilamente. Cuando hay buena salud y prosperidad, es fácil alabar al Señor. La prueba de la fe viene cuando todas las circunstancias de la vida se vuelven amargas.

Dios no les ha prometido a los creyentes un jardín de rosas. Vivimos en un mundo caído. La lluvia cae sobre los justos y los injustos. Los inicuos prosperan. La justicia rara vez prevalece.Es fácil para los justos desanimarse. Esto requiere la práctica de una fe dura – la clase de fe que no depende de las circunstancias. Es la clase de fe que resiste cuando las cosas se ponen duras debido a una creencia confiable que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”(Romanos 8:28).

Dios nunca promete que los creyentes serán inmunes al sufrimiento. Lo que sí promete es que Él estará ahí para caminar con nosotros a través de las pruebas. Promete estar junto a nosotros cuando “pases por las aguas” y “pases por el fuego” (Isaías 43:2). Y Él declara que estará ahí cuando “ande en valle de sombra de muerte” (Salmos 23:4).

¿Cuál es la calidad de su fe? Cuando la vida se vuelve amarga, ¿se vuelve a Dios o lo cuestiona o aun lo maldice? Una de las claves para mantenerse firme es aprender las promesas de la Palabra de Dios (como Filipenses 4:6-7, 11-13, 19) y empezar a reclamarlas en oración cuando nos enfrentemos a los desafíos de la vida.

Mantenga siempre una perspectiva eterna.

Tenemos que estar en el mundo, pero no ser del mundo (Juan 17:11, 16). Ése es un principio difícil de seguir. Constituye una lucha diaria.

Es muy fácil quitar nuestros ojos del Señor y enfocarnos en cambio en el mundo en el que vivimos. Las exigencias diarias son muy apremiantes. Y una de las más grandes de estas exigencias es que nos conformemos al mundo – al lenguaje, a la vestimenta, al entretenimiento y a los valores del mundo.

Es por eso que somos exhortados constantemente en las Escrituras a considerarnos como “peregrinos, exiliados y extranjeros”, que sólo estamos atravesando este mundo (Hebreos 11:13 y 1 Pedro 2:11). Se nos dice que debemos “poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Colosenses 3:2). Y se nos advierte a no enamorarnos nunca con el mundo o a acomodarnos a él (Romanos 12:2 y 1 Juan 2:15-16). De hecho, Jesús dijo que debemos “aborrecer nuestra vida en este mundo” (Juan. 12:25), y Su hermano, Santiago, dijo, “la amistad con el mundo es enemistad contra Dios” (Santiago 4:4).

¿Qué significa aborrecer al mundo? Significa que debemos aborrecer el maligno sistema mundial que prevalece en la sociedad. Debemos aborrecer un sistema que glorifica la violencia y la inmoralidad y que deprecia el valor de la vida. Debemos anhelar vivir el día cuando Jesús irrumpirá desde los cielos para traer la paz, la rectitud y la justicia a la tierra.

Aguarde al Señor Jesús.

Esto nos lleva a la directriz final que me gustaría enfatizar con respecto a cómo vivir para Jesús en los tiempos del fin. La Biblia nos dice sin rodeos que debemos vivir “aguardando a Jesús” (Tito 2:13).

La mayoría de los cristianos están tan atrapados en el mundo, que viven pensando acerca de cualquier cosa, menos en el regreso de Jesús. Ésta es una situación triste porque el regreso de Jesús es nuestra “bienaventurada esperanza” (Tito 2:13). Y Su regreso es inminente.

Otro problema es que la mayoría de los cristianos conocen tan poco acerca de la profecía bíblica que no pueden emocionarse acerca del regreso del Señor. ¿Cómo puede emocionarse acerca de un evento acerca del que no sabe nada? Son muchos quienes le tienen pavor al Libro de Apocalipsis, pero, ¿qué dice la Escritura al respecto, incluyendo TODA la Palabra de Dios?: 2Timoteo 3:16, 17 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” La ignorancia produce apatía.

Y la apatía acerca del regreso del Señor tiene consecuencias trágicas. Nos roba una perspectiva eterna y destruye cualquier sentido de urgencia acerca de alcanzar a las almas perdidas. También socava una poderosa motivación para vivir en santidad. O sea, nos hace inútiles e impíos.

Verá, cuando una persona llega a creer realmente que Jesús va a regresar y que lo puede hacer en cualquier momento, esa persona estará motivada hacia la santidad y la proclamación del evangelio por todos los medios posibles. Con respecto a la santidad, el apóstol Juan lo dijo de esta manera: “Sabemos que cuando El se manifieste [el Arrebatamiento], seremos semejantes a Él [glorificados]…Y todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro” (1 Juan 3:2-3). Por lo tanto, la búsqueda de santidad en las vidas es una cosa sumamente prioritaria para estar delante del Señor. Quien vive impíamente ni siquiera debe pensar en irse en el Arrebatamiento de la Iglesia.

Con respecto al evangelismo, o la proclamación del evangelio, Pedro escribe que la única razón por la que Jesús no ha regresado aún es debido a que “Dios no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9). Por lo que la tarea no cesa sino hasta cuando el Señor venga.

Un espejo espiritual al cual mirarse.

Pablo nos proporciona un espejo espiritual para la conducta en los tiempos del fin. Dice que debemos “renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y vivir en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:12-13)

  • Cuando usted mira este espejo, examínese a la luz de la Palabra de Dios, ¿qué es lo que ve?
  • ¿Está caminando en el centro de la voluntad de Dios?
  • ¿Ha ordenado sus prioridades para poner a Dios en primer lugar?
  • ¿Está permaneciendo en la Palabra de Dios, probando todo por medio de ella?
  • ¿Cree en un Dios personal, bondadoso y todopoderoso que escucha y responde las oraciones y
    que aún hace milagros?
  • ¿Está dependiendo diariamente del poder del Espíritu Santo?
  • ¿Está practicando una fe resistente, negándose a permitir que las calamidades de la vida le
    abrumen?
  • ¿Está manteniendo una perspectiva eterna, negándose a acomodarse a este mundo?
  • ¿Está aguardando a Jesús diariamente?
  • ¿Está el Rapto inminente en su corazón?
  • ¿Está la palabra “Maranatha” en sus labios?

Estimado hermano, le encomendamos a pensar urgentemente en la necesidad de someterse a la Voluntad de Dios expresada en Su Palabra, la Biblia. Si no se está congregando, reconcíliese con el Señor y con quienes haya ofendido o le hayan ofendido, recuerde que el que se humilla será ensalzado. Busque al Señor en oración diariamente. No se admire de las cosas por venir, he aquí el Señor nos lo ha anunciado antes de que ocurran para que tengamos fé y confianza en Él. Aproveche la oportunidad de dar su aporte, si puede hacerlo, por todos los medios posibles, incluídas las redes sociales, para que todos los hombres puedan oír la Palabra de Dios y ser guiados a creer en el evangelio de Nuestro Señor Jesucristo por medio de la proclamación del evangelio, y de la Obra del Espíritu en los corazones.
(adaptado a partir de un artículo recopilado)


LA INSTITUCION DEL MATRIMONIO Y EL SEXO




LA INSTITUCION DEL MATRIMONIO Y EL SEXO

Hoy en día vemos un acelerado crecimiento de matrimonios cristianos destrozados. Hay multitud de cristianos emparejados con personas que no son sus esposos o esposas. El concubinato está propagado en muchas congregaciones, y estas mismas personas nos están “enseñando” y “exhortando” desde los púlpitos.

Y aunque parezca contradictorio, muchas de estas rupturas irremediables han sido por la “buena intención” de muchos esposos cristianos y también esposas cristianas.

EL MATRIMONIO FUÉ INSTITUÍDO POR DIOS, Y CUANDO LO HIZO, DECLARA LA PALABRA DE DIOS QUE TODO LO CREADO E INSTITUÍDO POR ÉL FUÉ PERFECTO:

"Génesis 1:31 Y vio Dios todo lo que había hecho, Y HE AQUÍ QUE ERA BUENO EN GRAN MANERA. Y fue la tarde y la mañana el día sexto."

Es más, de la naturaleza de tal unión, nos habla: “Génesis 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, Y SERÁN UNA SOLA CARNE.”

Una sola carne, no un solo espíritu. Lo que nos habla de unión marital consumada, esto es, la sexualidad humana otorgada por Dios mismo, a fin de que su creación sea feliz. Lo cual es manifiesto en la disposición orgánica tanto del hombre como de la mujer, unido esto a su naturaleza de poder expresar sus sentimientos, deseándose y necesitándose el uno al otro. Muy distinto al tema de los animales, los que actúan por instinto, y no por sentimientos elaborados y pensados, llevados a la acción, como en el hombre y la mujer sucede.


RESPECTO A LAS CARICIAS Y EXPRESIONES DE MUTUO AMOR FÍSICO, LO ATESTIGUA LA MISMA PALABRA DE DIOS:
Proverbios 5:18, 19 Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.”


QUE ESTO NO ES SIMPLEMENTE UNA PALABRA DE ADORNO, NI CASUAL, SINO UN MANDATO PARA BENEFICIO DEL MATRIMONIO, LO CORROBORA:
1Corintios 7:3- 5 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.”

EL PORQUÉ DE TODO LO ANTERIOR:

Muy simple. Hay personas que espiritualizan tanto su vida, y de manera profundamente equivocada, que llegan al extremo de rechazar la cercanía de su esposo o esposa, para pretender ser una persona más espiritual, pues consideran el sexo y todo lo que él implica, como algo PECAMINOSO, sucio y abominable.
El origen de esto es la tradición de mucha gente venida del catolicismo, plagado de fantasías y creencias paganas, y que, al medio convertirse a Dios, aún no han dejado atrás.

2Timoteo 4:3, 4 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.”

Y esto no se refiere solamente a falsos maestros estandarizados, sino también a hombres y mujeres comunes, que se dicen ser cristianos, pero que sin embargo, en lugar de dejarse enseñar por la Palabra de Dios, prefieren ser enseñados en correrías de pasillo, a la salida del almacén o market, y en las esquinas de las calles, comunicándose las mismas cosas en que fueron enseñados en la vida que se supone dejaron atrás, y no conforme a la verdad.

También hay responsabilidad en los pastores que no enseñan, o que no ponen a personas idóneas a enseñar. No olvidemos que en la Iglesia no solo deben haber pastores, sino también maestros, evangelistas, profetas..., y la verdad es que curiosamente hoy en día muchos pastores quieren ser todo ello junto y lo hacen mal, y además, no dan frutos ministeriales en sus congregaciones por temor a ser sobrepasados. (Pero eso es otro tema).

Veíamos al inicio, en Gen. 2: 24, que el matrimonio fué instituído por Dios mismo, no por el hombre, y llamado a unirse en una sola carne. La palabra SERÁN es un imperativo del verbo SER. Esto significa que no estamos hablando aquí de una sugerencia de Dios, sino de UNA ORDEN.

Luego, en Proverbios 5: 19, debemos atender a otro mandato de Dios: “Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.”

¿Qué significado tiene esto? Pues lo mismo que señala. No hay ningún arcano escondido aquí, ni palabras de un significado muy profundo, como señalan muchos perezosos e ignorantes para excusarse de porqué no leen la Biblia. Es más, les animo a leer Cantares especialmente capítulos 6 y 7. Habla de los pechos, de los muslos, del amor y admiración entre el esposo y la esposa. En fin, del cuerpo desnudo de ambos esposos.

¿Porqué es importante esto?

Porque satanás está atacando al matrimonio, y es sumamente importante corregir muchas falsas creencias respecto a la sexualidad cristiana, en aras de un matrimonio sano y santo.

Hoy en día hay hombres y mujeres que, en la creencia de pretender ser más espirituales, rechazan el sexo con su pareja, para no “sentirse sucios”. ¿Porqué? Pues, porque creen que el pecado original fué el sexo. ¡A ése nivel de ignorancia estamos hablando!

Esto ha redundado en una descomedida manera de enfrentar la sexualidad, asemejándose muchos a los animales. Sólo el instinto. El buscar satisfacer el deseo y ya. Mientras la otra persona necesita ser querida, anhela ser deseada, tratada con afecto, sentirse amada. Necesita saber cuánto la aman, la necesitan, requieren oír la voz de la persona amada de su corazón diciéndole cuánto significa para ella. Llegará el momento en que, si esto no sucede, llegará la persona que sí sabrá apreciarla, le hablará palabras dulces, le tratará con cariño, ¡y se robará su corazón...! Hipócritamente, después dirá que su mujer era una loca, y que él “le daba todo”. A lo mejor le daba cosas materiales, pero nunca le dió su amor. Ése que le prometía jurando de abdomen en el suelo y con un ramo de flores en cada mano.

También hay ignorancia y egoísmo de muchos hombres que ven a la mujer como un adorno y un instrumento para saciar sus deseos, sin preocuparse de sus sentimientos, sino solo de saciarse ellos mismos.

EL PECADO ORIGINAL FUÉ LA DESOBEDIENCIA!!!

Gén 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de QUE TE MANDÉ DICIENDO: NO COMERÁS DE ÉL; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.”

La desobediencia. Ese es el meollo de este asunto desde el Génesis.

El hombre perdió la comunión con Dios a causa de la desobediencia, no a causa de estar maritalmente con su mujer, que de hecho sí lo estaban, pues hasta aquí no habían desobedecido a Dios, sino hasta la aparición de satanás en el escenario. También hoy satanás procura engañar, haciendo sentir culpables a muchos cristianos. Hermanos, esto no debe ser así. Lo único abominable en un matrimonio es el sexo contra natura, como practican los gentiles que no han conocido a Dios. A esto se refiere: “Hebreos 13:4 HONROSO SEA EN TODOS EL MATRIMONIO, Y EL LECHO SIN MANCILLA...”

En consecuencia, si el hombre o la mujer se niega a unirse sexualmente a su esposo o esposa, ESTÁ EN DESOBEDIENCIA A DIOS, y nunca será bendecido. Al contario, lo más probable es que satanás le envié una persona que sí será cariñosa, dedicada, delicada, romántica, atenta y amorosa a ese esposo o esposa que has relegado como si fuera la o el culpable de tu falta de espiritualidad, y tu matrimonio sea IRREMEDIABLEMENTE DESTRUÍDO. Por tu ignorancia, así es que si pretendes seguir en estas condiciones, después no culpes a Dios, ni a tu ex-esposo o ex-esposa. Eres tú el o la responsable de tu propio matrimonio, no le endoses la culpa a otros. Ni nunca serás bendecido, a menos QUE OBEDEZCAS a Dios. La espiritualidad se logra SOLAMENTE OBEDECIENDO a Dios. A la luz de Su Palabra, y no por la palabra tuya, la cual Dios nunca ha dicho, sino, volviendo a lo anterior: “1Corintios 7:5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.”

  1. No negarse el uno al otro. Esto es, cuando tu marido o tu mujer te desee, por el amor que le profesas, debes atender a sus requerimientos, y no hacerle sentir rechazo con ninguna excusa. Ya lo sabes: “No os neguéis”=modo imperativo=mandato.
  2. A no ser por. Algún tiempo DE MUTUO CONSENTIMIENTO, para ocuparos sosegadamente en la oración. Y esta, hermano o hermana, es LA LLAVE. Primero, al hacerlo así estás en obediencia a Dios. Segundo, si tu cuerpo está satisfecho de tus deseos naturales que Dios mismo ha puesto en tí, puedes confiar en que crecerás espiritualmente, pues tu corazón y tus pensamientos estarán sanos y saludables.
  3. Y volved a juntaros. Nuevamente el imperativo. Sí. No confundirse con ello. Sientes tu vida mejor con la oración y el ayuno te has beneficiado espiritualmente, pero no te olvides, a tu lado hay unos ojos que, aparte de Cristo, buscan con amor los tuyos, y no solo tus ojos, te buscan a tí de hecho por completo.

Ahora no podrás decir que tu matrimonio está mal. Tu esposo o esposa ya no andará con la mirada triste, por el contario, estará radiante. Es porque Dios planeó que fuera así.

Tampoco tú andarás mirando a otras personas e idealizándolas, ni teniendo amores peligrosamente platónicos, alejando al Espíritu de Dios de tí (porque Él no habita donde hay pecado y deseos insanos reprimidos), pues estarás bebiendo las aguas de tu propia cisterna y andarás saciado, o saciada.

Proverbios 5:15- 19 Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.

En fin, para muchos cristianos: Deja de ser un macho rudo e ignorante, y dedícate a ser un esposo amoroso como Dios desea que lo seas, pues si no tienes paz en tu matrimonio, ¿cómo entonces podrás ofrecer paz a otros?.

Finalmente, para muchas cristianas: Deja de ser una mujer coqueta y exhibicionista públicamente. En la intimidad de tu casa puedes serlo para tu marido, ¿O es que acaso aún no has encontrado a la persona que anhelabas?