sábado, 18 de agosto de 2012

LA INSTITUCION DEL MATRIMONIO Y EL SEXO




LA INSTITUCION DEL MATRIMONIO Y EL SEXO

Hoy en día vemos un acelerado crecimiento de matrimonios cristianos destrozados. Hay multitud de cristianos emparejados con personas que no son sus esposos o esposas. El concubinato está propagado en muchas congregaciones, y estas mismas personas nos están “enseñando” y “exhortando” desde los púlpitos.

Y aunque parezca contradictorio, muchas de estas rupturas irremediables han sido por la “buena intención” de muchos esposos cristianos y también esposas cristianas.

EL MATRIMONIO FUÉ INSTITUÍDO POR DIOS, Y CUANDO LO HIZO, DECLARA LA PALABRA DE DIOS QUE TODO LO CREADO E INSTITUÍDO POR ÉL FUÉ PERFECTO:

"Génesis 1:31 Y vio Dios todo lo que había hecho, Y HE AQUÍ QUE ERA BUENO EN GRAN MANERA. Y fue la tarde y la mañana el día sexto."

Es más, de la naturaleza de tal unión, nos habla: “Génesis 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, Y SERÁN UNA SOLA CARNE.”

Una sola carne, no un solo espíritu. Lo que nos habla de unión marital consumada, esto es, la sexualidad humana otorgada por Dios mismo, a fin de que su creación sea feliz. Lo cual es manifiesto en la disposición orgánica tanto del hombre como de la mujer, unido esto a su naturaleza de poder expresar sus sentimientos, deseándose y necesitándose el uno al otro. Muy distinto al tema de los animales, los que actúan por instinto, y no por sentimientos elaborados y pensados, llevados a la acción, como en el hombre y la mujer sucede.


RESPECTO A LAS CARICIAS Y EXPRESIONES DE MUTUO AMOR FÍSICO, LO ATESTIGUA LA MISMA PALABRA DE DIOS:
Proverbios 5:18, 19 Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.”


QUE ESTO NO ES SIMPLEMENTE UNA PALABRA DE ADORNO, NI CASUAL, SINO UN MANDATO PARA BENEFICIO DEL MATRIMONIO, LO CORROBORA:
1Corintios 7:3- 5 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.”

EL PORQUÉ DE TODO LO ANTERIOR:

Muy simple. Hay personas que espiritualizan tanto su vida, y de manera profundamente equivocada, que llegan al extremo de rechazar la cercanía de su esposo o esposa, para pretender ser una persona más espiritual, pues consideran el sexo y todo lo que él implica, como algo PECAMINOSO, sucio y abominable.
El origen de esto es la tradición de mucha gente venida del catolicismo, plagado de fantasías y creencias paganas, y que, al medio convertirse a Dios, aún no han dejado atrás.

2Timoteo 4:3, 4 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.”

Y esto no se refiere solamente a falsos maestros estandarizados, sino también a hombres y mujeres comunes, que se dicen ser cristianos, pero que sin embargo, en lugar de dejarse enseñar por la Palabra de Dios, prefieren ser enseñados en correrías de pasillo, a la salida del almacén o market, y en las esquinas de las calles, comunicándose las mismas cosas en que fueron enseñados en la vida que se supone dejaron atrás, y no conforme a la verdad.

También hay responsabilidad en los pastores que no enseñan, o que no ponen a personas idóneas a enseñar. No olvidemos que en la Iglesia no solo deben haber pastores, sino también maestros, evangelistas, profetas..., y la verdad es que curiosamente hoy en día muchos pastores quieren ser todo ello junto y lo hacen mal, y además, no dan frutos ministeriales en sus congregaciones por temor a ser sobrepasados. (Pero eso es otro tema).

Veíamos al inicio, en Gen. 2: 24, que el matrimonio fué instituído por Dios mismo, no por el hombre, y llamado a unirse en una sola carne. La palabra SERÁN es un imperativo del verbo SER. Esto significa que no estamos hablando aquí de una sugerencia de Dios, sino de UNA ORDEN.

Luego, en Proverbios 5: 19, debemos atender a otro mandato de Dios: “Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.”

¿Qué significado tiene esto? Pues lo mismo que señala. No hay ningún arcano escondido aquí, ni palabras de un significado muy profundo, como señalan muchos perezosos e ignorantes para excusarse de porqué no leen la Biblia. Es más, les animo a leer Cantares especialmente capítulos 6 y 7. Habla de los pechos, de los muslos, del amor y admiración entre el esposo y la esposa. En fin, del cuerpo desnudo de ambos esposos.

¿Porqué es importante esto?

Porque satanás está atacando al matrimonio, y es sumamente importante corregir muchas falsas creencias respecto a la sexualidad cristiana, en aras de un matrimonio sano y santo.

Hoy en día hay hombres y mujeres que, en la creencia de pretender ser más espirituales, rechazan el sexo con su pareja, para no “sentirse sucios”. ¿Porqué? Pues, porque creen que el pecado original fué el sexo. ¡A ése nivel de ignorancia estamos hablando!

Esto ha redundado en una descomedida manera de enfrentar la sexualidad, asemejándose muchos a los animales. Sólo el instinto. El buscar satisfacer el deseo y ya. Mientras la otra persona necesita ser querida, anhela ser deseada, tratada con afecto, sentirse amada. Necesita saber cuánto la aman, la necesitan, requieren oír la voz de la persona amada de su corazón diciéndole cuánto significa para ella. Llegará el momento en que, si esto no sucede, llegará la persona que sí sabrá apreciarla, le hablará palabras dulces, le tratará con cariño, ¡y se robará su corazón...! Hipócritamente, después dirá que su mujer era una loca, y que él “le daba todo”. A lo mejor le daba cosas materiales, pero nunca le dió su amor. Ése que le prometía jurando de abdomen en el suelo y con un ramo de flores en cada mano.

También hay ignorancia y egoísmo de muchos hombres que ven a la mujer como un adorno y un instrumento para saciar sus deseos, sin preocuparse de sus sentimientos, sino solo de saciarse ellos mismos.

EL PECADO ORIGINAL FUÉ LA DESOBEDIENCIA!!!

Gén 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de QUE TE MANDÉ DICIENDO: NO COMERÁS DE ÉL; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.”

La desobediencia. Ese es el meollo de este asunto desde el Génesis.

El hombre perdió la comunión con Dios a causa de la desobediencia, no a causa de estar maritalmente con su mujer, que de hecho sí lo estaban, pues hasta aquí no habían desobedecido a Dios, sino hasta la aparición de satanás en el escenario. También hoy satanás procura engañar, haciendo sentir culpables a muchos cristianos. Hermanos, esto no debe ser así. Lo único abominable en un matrimonio es el sexo contra natura, como practican los gentiles que no han conocido a Dios. A esto se refiere: “Hebreos 13:4 HONROSO SEA EN TODOS EL MATRIMONIO, Y EL LECHO SIN MANCILLA...”

En consecuencia, si el hombre o la mujer se niega a unirse sexualmente a su esposo o esposa, ESTÁ EN DESOBEDIENCIA A DIOS, y nunca será bendecido. Al contario, lo más probable es que satanás le envié una persona que sí será cariñosa, dedicada, delicada, romántica, atenta y amorosa a ese esposo o esposa que has relegado como si fuera la o el culpable de tu falta de espiritualidad, y tu matrimonio sea IRREMEDIABLEMENTE DESTRUÍDO. Por tu ignorancia, así es que si pretendes seguir en estas condiciones, después no culpes a Dios, ni a tu ex-esposo o ex-esposa. Eres tú el o la responsable de tu propio matrimonio, no le endoses la culpa a otros. Ni nunca serás bendecido, a menos QUE OBEDEZCAS a Dios. La espiritualidad se logra SOLAMENTE OBEDECIENDO a Dios. A la luz de Su Palabra, y no por la palabra tuya, la cual Dios nunca ha dicho, sino, volviendo a lo anterior: “1Corintios 7:5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.”

  1. No negarse el uno al otro. Esto es, cuando tu marido o tu mujer te desee, por el amor que le profesas, debes atender a sus requerimientos, y no hacerle sentir rechazo con ninguna excusa. Ya lo sabes: “No os neguéis”=modo imperativo=mandato.
  2. A no ser por. Algún tiempo DE MUTUO CONSENTIMIENTO, para ocuparos sosegadamente en la oración. Y esta, hermano o hermana, es LA LLAVE. Primero, al hacerlo así estás en obediencia a Dios. Segundo, si tu cuerpo está satisfecho de tus deseos naturales que Dios mismo ha puesto en tí, puedes confiar en que crecerás espiritualmente, pues tu corazón y tus pensamientos estarán sanos y saludables.
  3. Y volved a juntaros. Nuevamente el imperativo. Sí. No confundirse con ello. Sientes tu vida mejor con la oración y el ayuno te has beneficiado espiritualmente, pero no te olvides, a tu lado hay unos ojos que, aparte de Cristo, buscan con amor los tuyos, y no solo tus ojos, te buscan a tí de hecho por completo.

Ahora no podrás decir que tu matrimonio está mal. Tu esposo o esposa ya no andará con la mirada triste, por el contario, estará radiante. Es porque Dios planeó que fuera así.

Tampoco tú andarás mirando a otras personas e idealizándolas, ni teniendo amores peligrosamente platónicos, alejando al Espíritu de Dios de tí (porque Él no habita donde hay pecado y deseos insanos reprimidos), pues estarás bebiendo las aguas de tu propia cisterna y andarás saciado, o saciada.

Proverbios 5:15- 19 Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.

En fin, para muchos cristianos: Deja de ser un macho rudo e ignorante, y dedícate a ser un esposo amoroso como Dios desea que lo seas, pues si no tienes paz en tu matrimonio, ¿cómo entonces podrás ofrecer paz a otros?.

Finalmente, para muchas cristianas: Deja de ser una mujer coqueta y exhibicionista públicamente. En la intimidad de tu casa puedes serlo para tu marido, ¿O es que acaso aún no has encontrado a la persona que anhelabas?




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